Gracias al DOMINICAL( HERALDO, 11 DE NOVIEMBRE DE 2018)
lunes, 12 de noviembre de 2018
jueves, 8 de noviembre de 2018
Me
estoy quedando sin tíos paternos
Por:
Tito Mejía Sarmiento
Parece
que ha llegado el momento en que todo se detiene y madura. Vivir es como
devorar el tiempo. Mis tíos han sido lo que han hecho en su trasegar por la
vida. Ninguno se ha parecido a otro, pero todos han estado cargados de
humanidad y sencillez y lo más demostrable: han caído en la ternura de la
mirada de alguna mujer que por su lado se les
ha atravesado, cuando la luna aún colgaba pálida sobre las aguas de un
río.
La
muerte-que también es meticulosa como que sigue envidiando la colección de mis tíos-, primero se llevó
al Chele, Páris, Antonio, Darío, Alfonso.
Solo me queda uno: Néstor, porque el 30 de agosto de 2018, despedimos a
mi tío Gustavo Rafael Mejía Ariza, el hombre competente, decisivo que llegó a ser alcalde de nuestro pueblo, el
hombre de mirada aparentemente ruda que casi todas las noches se sentaba en la
terraza de su residencia con su esposa Dora Caballero a tomar el fresco en los
días de tedio y saludaba con una leve inclinación de cabeza y voz guturalmente
fuerte a quienes pasaban mientras estos sonreían. El tío Gustavo que educó a
todos sus hijos e hijas sin descanso, entrando y saliendo en los duros secretos
de la vida en la urbe y el campo. El hombre que le decían “el manco Gustavo”
sin ser manco sino cojo como si las palabras fuesen vestigios de sueños
pueblerinos y no esencialmente semánticos.
Su
lucha se perdió en el momento que el tiempo jugó en contra y la edad
nonagenaria fue una carga inasumible. Mi tío se había hecho longevo. Demasiado
para la vida. La muerte se llevó a mi tío Gustavo, pero sus recuerdos no lo
matarán, así de sencillo, por ejemplo,
quien podrá olvidar aquella famosa respuesta que dio cuando fue alcalde de
Santo Tomás a la pregunta de su secretario de entonces: ¿Alcalde, qué hacemos
con este detenido que se robó unas reses? ¡Pues, gran pendejo, métanlo preso
con el cepo hasta que se corrija!
Amigos
lectores de La Urraka, me estoy quedando sin tíos paternos, extraño la vida de
ellos, tal vez me esconda tras sus sombras o en el andamio
ampliamente cansado que mantiene en pie sus cuerpos que, ondearán en el
aire del tiempo cada que los invoque.
¡Descansa
en paz, tío Gustavo que en la otra vida, encontrarás a lo mejor, en tu camino
nuevamente con rostros idénticos a Gaspar Sarmiento, Brochero, al viejo Manuel
Eusebio Molinares, tus vecinos de cochada y dominó que le pondrán voces a tus
sueños al compás de una ranchera interpretada por Antonio Aguilar, mientras las luciérnagas tendrán un par de
pupilas gastadas por el aire nocturno de la calle Grande del pueblo tomasino!
domingo, 7 de octubre de 2018
¡Gracias, tía Conce, por haber vivido y por seguir viviendo en nuestros corazones!
Por: Tito Mejía Sarmiento
Gracias por enseñarnos a creer en la unión eterna de nuestra familia, en el dominio de la decencia como modo de caerle bien a las demás personas, gracias tía, por acostumbrarnos a brindar un mendrugo de pan al necesitado, gracias por deleitarnos con ese exquisito plato de conejo guisado y boronía que solías cocinar en la semana santa.
Ahora me parece verte, tía, resolviendo con una facilidad pasmosa cuanto crucigrama caía en tus manos y tu esposo el mono Bibio, tus hijos: Tomás, Arturo, Eustorgio y Renzo solo atinaban a testificar con sus cabezas.
Me parece verte todas las tardes a las seis, sentada en tu mecedora, esperando a que mi madre Eloina o tus vecinas Marlene De La Hoz, Daira Molina llegasen a tu casa para comer mangos que tanto te gustaban, para soltar tu inigualable muletilla: ¡Huéleselo a Fulanita!,¡Huéleselo a Zutanita!, y para remover la intimidad de los tiempos idos, hasta cuando la luna soltara su reverenciada luz nocturnal.
Estoy plenamente convencido, tía Conce, que todas tus acciones tendrán el resplandor de las cosas perdurables, porque hablarán de las horas, días, meses, años que viviste con delectación y por supuesto, con prosperidad. Descansa en paz, tía María Concepción.
Prohibido olvidarte, tía.
Ninguna avalancha destrozará la recordación,
así los minutos que estipulan el curso de los días
a través de la metáfora del tiempo,
consuman el acoso de las horas muertas,
y las palabras que oprimen el silencio
cuando menos las esperemos,
en las noches de las ventanas cerradas, sin querer,
deshabiten la presencia por completo con tu asombro
en una sola determinación hacia la eternidad.
Descansa en paz, amada tía de la calle Granada,
que yo seguiré en mi intimidad secando lágrimas,
a pesar de que otras consideraciones embellecen el luto
sobre la arena pisoteada cuando las oraciones santifican las alturas.
¡Adiós para siempre tía, María Concepción, la popular Conce!
En este paisaje terrenal me dejas tu sonrisa inacabable y esa extraordinaria manera de bailar cualquier ritmo, los 31 de cada diciembre. ¡Imposible no dejar caer lágrimas sobre el libro de la vida! ¡Hasta siempre, tía hermosa!¡Hasta siempre, Conce!
Tito Mejía Sarmiento, filólogo, docente y poeta colombiano.
jueves, 6 de septiembre de 2018
Elegía a mi hermano
Germán Alberto Mejía Sarmiento
Imposible
olvidarte, amado hermano Germán Alberto. Imposible no pronunciar tu primer
apellido, precedido del adjetivo con el cual te conoció casi todo el mundo: “el
loco” Mejía.
Y
por qué no derramar una lágrima tras otra, cada vez que me acuerde de tus
ocurrencias emocionalmente inestables, a veces irreverentes, de la inagotable
admiración hacia los Idiomas extranjeros, a la lectura, a la música del Gran
Combo de Puerto Rico, sobre todo esa salsa que dice: “Los zapatos de Manacho son de
cartón, son de cartón, de cartón”…, al
béisbol, deporte que practicabas con calidad en la posición de cátcher y
por supuesto, al poeta Gonzalo Arango, fundador del Nadaísmo.
Hablar
contigo, Germán Alberto, era una fiesta, por tus charlas llenas de gracejos y
humanidad, de vivencia cotidiana. No me queda otra cosa que seguir indagando
en el piélago de los versos para lograr tus recuerdos de un presente que
se volverá histórico en la querencia de los
días, como “cuando recibiste el título de bachiller en la primera promoción del
Colegio Oriental de Santo Tomás, y la felicidad no cabía en tu propio cuerpo y,
aquellas famosas mentadas de madre tuyas
y las de tus compañeros de estudios en Filología e Idiomas: Julio Castaño,
Guillermo Tedio, Federico Santodomingo, Elvira Chois, Armando Porras, cuando el
profesor de Inglés en la Universidad del Atlántico, Mr. Edmunson llegaba muy
puntual con sus exigencias, a pesar de
los fuertes aguaceros de octubre que caían en la ciudad. Es que es muy
duro y triste, un hermano sin su hermano.
Aunque
la mayoría de las veces hayas pasado
fuera de la casa familiar por tu trabajo en Codazzi o Valledupar, ciudades
donde me llevaste para que yo trabajara durante 10 años en el Instpecam y tú
permanecieras por 35, en el Colegio
Nacional Loperena, en la cátedra de Inglés. Aunque nos despidiéramos de un
todo, Germán, llevaremos tu nombre escrito en el alma porque la pasión
fraternal no tiene límites para recordarles a propios y extraños lo mucho que
tú valías y seguirás valiendo así los días devoren las horas con facilidad
inusitada.
¡No
tengas prisa, Germán Alberto, que numerosos serán los recuerdos de este eterno
viaje que ahora emprendes, como aquel navío de sed por la palabra que
venía de tinta en tinta a untarse el corazón en otros mares .
¡Gracias
por existir, “loco” Mejía, no importa que la luna se envuelva en los bordes de
la noche con sus silencios voraces y el tiempo para muchos quiera cicatrizar
las heridas aunque no se vea la ilusión cumplida! ¡Gracias por existir,
hermano!
En
las alforjas de tu inteligencia se van los lenguajes que dominabas: Inglés,
Italiano, Francés, Español y el más reciente, Griego, que te puso a leer con
una lupa, a los 75 años, como una promesa amenazada, mientras se conjugaba el
aislamiento vencido por las adaptaciones que traen los años. Until we meet
again, brother! ¡Hasta la vista hermano!
Tito Mejía Sarmiento, filólogo, docente y poeta colombiano.
domingo, 2 de septiembre de 2018
jueves, 9 de agosto de 2018
viernes, 27 de julio de 2018
¡POEMARÍO
2018, todo un éxito en el INSTENALCO!
En medio de un ambiente
agradable y participativo tanto de poetas internacionales: Stephan Chaumet de
Francia, Daniel Díaz Mantilla de Cuba; Colombianos: Javier Naranjo, Carmen
Victoria Muñoz, Gustavo Maceas, Miguel Ángel Tavera, como estudiantes e invitados especiales, comenzó a
fluir el manantial de versos como si su sola presencia, adjetivara
la creación de una identidad y esencia distintas, este jueves 26 de julio,
cuando las manecillas del reloj marcaban las 10 en punto de la mañana.
En ese orden de ideas, a través del dialogo creativo y reflexivo
fueron apareciendo voces e inquietudes que fortalecieron la poesía que se está
consumiendo en la actualidad, cumpliéndose de paso los objetivos que nos
trazamos para con nuestros educandos como una buena actitud frente a la vida:
- Fomentar el interés por
descubrir la belleza y el mensaje que todo buen poema encierra, desarrollando
el gusto por la literatura a través de los autores y las obras más
representativas.
- Atender a las diferencias individuales de
los alumnos y descubrir en ellos posibles aptitudes poéticas.
- Introducirlos, como una
obviedad, en el conocimiento de los valores poéticos con que cuenta el Idioma
hispano parlante.
- Desarrollar la memoria y la imaginación “aunque
alguna y no todas las veces, las respuestas resultasen una desgracia de las
preguntas” como dijera el escritor y crítico literario de Francia, Maurice
Blanchot.
- Cultivar el gusto por las cosas bellas.
- Alcanzar mayor dominio en la
articulación, entonación y pronunciación de las palabras, a la vez que se pule
y se enriquece la expresión de los alumnos por medio de la poesía, lo mismo que
a través de las demás actividades generales del lenguaje oral y escrito.
¡Nuestro eterno
agradecimiento, una vez más al poeta Miguel Iriarte, pilar de este evento
mundial, por la confianza depositada en nuestra institución educativa y
ojalá POEMARÍO siga derramando sus versos en ella, así desborde sus límites!
Además, gracias por el apoyo
de Eddie Carbonell Cuentas (Rector), Pedro Fontalvo, Atilano Pastrana
(Coordinadores), Eric Maduro, Esther Barros, Omaira Pernet, Matilde Folgoso (Docentes)
y por supuesto, el de los estudiantes seleccionados
de Décimo y Undécimo grados, quienes entendieron lo que se agrega por supuesta
asociación literaria frente a unas miradas de perplejidad.
TITO MEJÍA SARMIENTO
Coordinador del evento
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