jueves, 9 de agosto de 2018

Gracias a los colegas de ADN, por el despliegue publicitario, hoy 9 de agosto de 2018, de tan importante evento para el 25 del presente mes, en el hotel 5 estrellas Atrium Plaza, a las 3 de la tarde:¡Empodérate mujer! Inscripciones al 3016161889.

viernes, 27 de julio de 2018




¡POEMARÍO 2018, todo un éxito en el INSTENALCO!
En medio de un ambiente agradable y participativo tanto de poetas internacionales: Stephan Chaumet de Francia, Daniel Díaz Mantilla de Cuba; Colombianos: Javier Naranjo, Carmen Victoria Muñoz, Gustavo Maceas, Miguel Ángel Tavera, como  estudiantes e invitados especiales, comenzó a fluir  el manantial de  versos como si su sola presencia, adjetivara la creación de una identidad y esencia distintas, este jueves 26 de julio, cuando las manecillas del reloj marcaban las 10 en punto de la mañana. 
En ese orden de ideas,  a través del dialogo creativo y reflexivo fueron apareciendo voces e inquietudes que fortalecieron la poesía que se está consumiendo en la actualidad, cumpliéndose de paso los objetivos que nos trazamos para con nuestros educandos como una buena actitud frente a la vida:
- Fomentar el interés por descubrir la belleza y el mensaje que todo buen poema encierra, desarrollando el gusto por la literatura a través de los autores y las obras más representativas.
 - Atender a las diferencias individuales de los alumnos y descubrir en ellos posibles aptitudes poéticas.
- Introducirlos, como una obviedad, en el conocimiento de los valores poéticos con que cuenta el Idioma hispano parlante.
 - Desarrollar la memoria y la imaginación “aunque alguna y no todas las veces, las respuestas resultasen una desgracia de las preguntas” como dijera el escritor y crítico literario de Francia, Maurice Blanchot.
 - Cultivar el gusto por las cosas bellas.
- Alcanzar mayor dominio en la articulación, entonación y pronunciación de las palabras, a la vez que se pule y se enriquece la expresión de los alumnos por medio de la poesía, lo mismo que a través de las demás actividades generales del lenguaje oral y escrito.
¡Nuestro eterno agradecimiento, una vez más al poeta Miguel Iriarte, pilar de este evento mundial, por la confianza depositada en nuestra institución educativa y ojalá  POEMARÍO  siga derramando sus versos en ella, así  desborde sus límites!
Además, gracias por el apoyo de Eddie Carbonell Cuentas (Rector),  Pedro Fontalvo, Atilano Pastrana (Coordinadores), Eric Maduro, Esther Barros, Omaira Pernet, Matilde Folgoso (Docentes) y por supuesto, el de  los estudiantes seleccionados de Décimo y Undécimo grados, quienes entendieron lo que se agrega por supuesta asociación literaria frente a unas miradas de perplejidad.
TITO MEJÍA SARMIENTO
Coordinador del evento

martes, 17 de julio de 2018



Imaginaria vejez de mis cómplices de palabras

El tiempo abre sus puertas de par en par,
entonces, como expulsadas por un descomunal embate,
van apareciendo una por una las personas que lleva adentro:
El primero que aparece es Ramón Molinares con sus 95 años a cuestas.
Él ahora ve la vida a bordo de sus lentes de contacto
como tratando de limpiar la afectación de sus pupilas,
él además, sabe por experiencia,
porque fue uno de los “Exiliados en Lille”,
que el cuerpo es como una página encubridora de las miradas.
Se le da por tocar casi todas las tardes,
(de 2 a 3, por recomendación de su hijo músico, Felipe),
sentado en un taburete al final de la calle Grande
de su pueblo natal, Santo Tomás, Colombia,
“El saxofón del cautivo”
que halló en un viejo baúl de la casa de sus padres,
y como si fuera poco, no ha dejado de ser
“Un hombre destinado a mentir”
que trata con afán de hallar una mujer que ame,
que no apague la luz para demostrar
que lo entrega todo con una habilidad asombrosa
y sin “Vergonzoso amor” .
Él sigue haciendo sus siestas religiosamente,
15 minutos después del almuerzo
hasta cuando un niño vecino lo despierta con la mano.
Luego a las 5 de la tarde,
Ramón se fuma un habano,
mientras espera a su hermano mimado Mario Modesto,
quien con voz baritonal repite varias veces,
entreabriendo sus brazos como si estuviese
en las “Intimidades de un proceso”: Santo Tomás,
definitivamente, es “Un pueblo sin memoria,”
y por eso, sus habitantes
no alcanzan a oír “La última pitada del tren de la felicidad”.

Pedro Conrado aún no sabe
cómo salir de una “Emboscada de silogismos”
que lo tiene atrapado como “El gato sin botas”
desde hace más de 30 años,
mientras intenta recobrar en “Contravía”
la triste “Memoria diaria de un condenado” , en "El concierto de lo pequeño" y en medio del estribillo insurrecto:
¡Dios sulfura a sus ángeles en su territorio prohibido!

Aurelio Pizarro se ve todos los días
bien temprano a las seis de la mañana,
en el “Espejo infinito”, tratando de ser el mismo soberbio de antes,
pero ya con otras facciones,
otras miradas, corazón distinto, 77 años encima;
y como si fuese uno más de los “Fantasmas de este mundo” ,
todavía se unta crema rejuvenecedora
como en la canción del regresado.

Tatiana Guardiola, a pesar de sus 73 años,
no da trabajo mirarla,
sigue siendo una bella y agraciada mujer
que le apuesta a los “Antiguos placeres”
en la obediencia de las cosas
como queriendo decir: “¡No me esperen mañana!”
en el jardín de las trinitarias bajo la luz de la luna de Acuario
porque saldré a buscar “Tinta y pinceles para mi amante ”.

Julio Lara con una alopecia abismal
y con pasos cansinos a los 82 años,
ruega todos los días como “Los Visionarios”
que Hime, la gaviota azul que conoció en 1986,
lo transporte una vez más en sus alas vencidas
en una especie de fuga sin tregua,
para que los besos no cambien de sabor.

Iván Fontalvo con su fina figura,
sintiéndose todavía a los 70 años, con la posibilidad invaluable de ganarse
como siempre, otro de los tantos premios literarios
después de “Un largo viaje” en medio de la oscuridad por “el apagón”
y haciendo jaculatorias al cielo
para que “Ojalá la guerra” no regrese jamás, luego de "Un largo viaje"

Y yo, desde luego el mismo Tito Mejía,
intentando a los 87 años,
aquietar con los arrestos primarios de un joven fisgón,
la ansiedad de la mujer amada
a través de “La suma de las noches”,
para dejarla plena en el capullo espeso
de las estrellas "De la ciudad y sus amores ajenos",
y más allá si es el caso de “El ojo ciego del planeta”.
Dicho de otra manera,
como si el dedo índice peleara con el anular
para tratar de facilitar la doble función
de señalar o descalificar lo visceral de la existencia humana
como en una “Crónica de los días”.
A pesar del correr de tantos años,
nosotros no perdemos la costumbre de ser
unos perturbados compradores de libros,
amén de citarnos dominicalmente en nuestro terruño,
para tertuliar y tomarnos una copa de vino
bajo la frondosa sombra de un árbol de mango
aunque la nostalgia nos sacuda
y, nuestras memorias de vez en cuando,
se fragmenten en medio de un temor supremamente hermoso,
mientras nos llega el largo viaje sin retorno
y que por supuesto, nos permita festejar en la otra vida,
para recobrar como es lógico, nuestros cuerpos iniciales.
Tito Mejía Sarmiento.
Filólogo, poeta y locutor de COLOMBIA. Ganador del V Concurso Nacional Metropolitano de Poesía, 2001.

lunes, 16 de julio de 2018



World Picnic los espera en el Centro Comercial Viva.¡Espacio didáctico recreativo para los niños(as) ! ¡World Picnic abre todos los días de 10 a.m. -- 9 p.m., en el Centro Comercial Viva en Barranquilla, segundo piso, frente a PepeGanga!

viernes, 6 de julio de 2018





Palabras en el matrimonio de Cinthya y Omar

¡Buenas tardes, familiares y amigos(as)!

Estimada hija, estimado yerno:

Hoy 5 de julio de 2018, cuando ustedes unen sus vidas por el lazo matrimonial civil, quiero instarlos a caminar juntos y asidos de las manos por el sendero de la felicidad. Si por algunas circunstancias, tropiezan, sepan levantarse en el acto, para que comprendan que el dolor no tiene límites ni fundamentos sino que es un giro inesperado de la cabeza hacia el vacío para convertirse en tan corto tiempo, en heredero aspirante de mejores días, es decir, en una pista de esperanzas, para que puedan de paso, mezclarse de nuevo en la batalla de la vida, eso sí, sin rendirse siquiera ante la evidencia de ese desierto terrenal que a plena luz responde por todos nosotros. ¡Qué sean como los dos colibríes que se besan en el aire sin llegar a fracturarlo a pesar de que a la caza de lunas no se les escapa la noche cuando el frío arropa la vigilia!

Omar, quiero manifestarte con la seriedad que me caracteriza que hoy te llevas una parte excepcional de mi vida, una muchacha emprendedora que no solo marca un punto de inflexión en su calzada, sino también en la mía. Por situaciones de la vida, Cynthia se ha criado siempre conmigo desde que nació, por lo que nuestra relación de padre e hija se ha desarrollado de una manera más intrínseca de que la que suele darse en otras familias, al menos hasta donde yo tengo conocimiento.

Imposible por ejemplo, no mencionar en estos instantes, cuando a sus escasos 5 meses de nacida, sus hermosos ojos negros se adormecían mientras le musitaba en sus oídos: “A la nanita nana, nanita nana, nanita ea, mi Jesús tiene sueño, bendito sea, bendito sea”, la tradicional canción de cuna, en los hilos de una noche decembrina. Vivo está el recuerdo cuando a sus 5 años le dio varicela, y ella en su inocencia me besaba en la mejilla y me abrazaba para que a mí también se me pegara, diciéndome: ¡No la quite, no la quite!..., mientras su mamá Myriam Charife se moría de la risa. Y por supuesto, vivos también están los momentos, cuando mi hermano, el médico Nelson Mejía, asesinado vilmente por la espalda cuando fungía como alcalde de Santo Tomás, el 29 de abril de 2004, frente a las instalaciones del DAS, en Barranquilla, en una ocasión me dijo que si una de mis hijas de las que vivían en el Concorde de Malambo: Jerime o Cinthya se le podían medir a vender ciruelas en plena puerta de la casa o en el colegio, porque en su finca la Juntera, la cosecha se estaba desaprovechando. Les comento que Cinthya me asintió con la cabeza sin ningún recato que ella lo haría. Desde ahí, la visioné como una chica de armas tomar para los negocios. Hoy tiene una microempresa World Picnic que viene abriendo surcos en la ciudad de Barranquilla y el departamento del Atlántico con lujo de competencia. En fin, hay muchas imágenes almacenadas en lo más profundo de mi alma acerca de mi hija Cinthya que podrían ser contadas y plasmadas en un libro de aquellas horas compartidas por ejemplo en una habitación del Concorde, de Ciudad del sol o del Tabor donde hemos vivido. Y para terminar, no puedo echar al olvido tampoco, las cartas que me escribe a mi correo cada vez que cumplo años de vida, siempre tan finas, plenas de amor como una prueba de que a veces, entre los seres humanos, en este caso: padre e hija, la poesía puede causar quimeras imborrables aunque el tiempo pase.

¡Omar, por favor, hoy delante de estas egregias personalidades, te pido en grado sumo y en nombre de tu padre, Marcos Coll Tesillo, único astro del fútbol en hacer un gol olímpico en un campeonato mundial, que quieras, respetes a mi Cinthya para el bien del consorcio familiar! Como su progenitor, debo decir ante ustedes que, caminar junto a ella llevándola cogida ahora de su brazo hacia el que será su esposo por el resto de sus vidas, es un gran honor para mí y por eso estoy emocionado hasta los tuétanos.

Cinthya, hija consentida, te llevas a un gran ser humano, joven, guapo, e inteligente que estoy completamente seguro te dará a lo mejor, lo que yo no he sabido darte por algunos entornos. Por todo eso, mi apreciado Omar, y por el incondicional amor que has manifestado hacia mi hija desde el primer día que la conociste, te estaré perpetuamente agradecido. ¡Te entrego a mi hija Cinthya, mi apreciado Omar! Y recuerda que la mujer es donde termina el hombre y en este caso, Cinthya es tu esposa, pero seguirá siendo mi hija. ¡Qué el Todopoderoso los acompañe en este lazo matrimonial civil desde hoy y siempre al lado de los hijos(as) que deseen tener y que brille en cada uno de sus ojos el arcoíris de la felicidad!

Por el cumplimiento de este deseo les pido a todos ustedes, familiares y amigos(as), que brindemos por esta pareja.

Tito Mejía Sarmiento, filólogo, locutor y poeta de Colombia.

Barranquilla, Movich Buró 51 B., 5 de julio de 2018.







viernes, 8 de junio de 2018







Cada vez que dejo a Valledupar, seco lágrimas de despedida
Por Tito Mejía Sarmiento

Con sobrada razón e inmensa alegría, cada vez que le pregunto por Valledupar, al gran colega periodista, escritor y relator deportivo, Andrés Salcedo González me canturrea con su educada voz, la primera estrofa de la canción que le compuso y que convirtiera en un clásico de la música tropical, el artista de Juan Piña: “Valledupar, edénico lugar que brilla bajo el cielo de la tierra mía. El corazón no puede soportar el tremendo dolor que da tu lejanía. Valledupar, el corazón confía a tus paisajes volver algún día. Valledupar coqueta y vanidosa. Yo volveré para cortar tus rosas”.

Y yo también, volví, después de 15 años, el 2 de junio de 2017, a raíz de una invitación que me hiciera el reconocido locutor de la Reina Estéreo en Barranquilla, Ricardo Peñaloza, con motivo del lanzamiento del nuevo trabajado discográfico del artista de música vallenata, Silvestre Dangond, quien entre otras cosas, demostró su excelente calidad interpretativa y carisma por más de dos horas en el escenario del parque de la Vallenata, que lo convierten sin discusión actualmente, y sin ánimo de herir susceptibilidades, en el mejor exponente de este género musical.

Quiero manifestar que ya antes había estado trabajando en la ciudad de los Santos Reyes, entre 1977 y 1985, como docente de Filología e Idiomas, en reconocidas instituciones (Instpecam, Loperena, Liceo Bolívar, Santa fe, Alfonso López) y locutor en Radio Reloj y la desaparecida Ondas de Macondo.
Después volví en 2005, ansiosamente para gozarme en pleno el Festival Vallenato que ganara Juan José Granados, y lo hago cada vez que quiero porque la belleza de la tierra del Cacique Upar siempre tiene una gran valía. El que llega allá necesita de un inmenso silencio como una especie de espejo vacío para que lo cope toda palabra bien adjetivada.

Valledupar es una ciudad muy atractiva, dinámica, bien planificada con unos paradisíacos lugares donde el turista no se cansa de escoger y, lo único quizás que permanece quieto es el inmenso calor que hace las 24 horas, por la escasa oscilación térmica anual. En esa geografía nacional, usted está a salvo por la hospitalidad de sus habitantes. La mujer vallenata, por ejemplo, ama tanto con el corazón que el grifo gotea constantemente aunque permanezca cerrado, mientras se respira una melancólica canción de ausencias atiborrada de misterios o por el delirio de los estados de ánimos en el sentido más preciso de las cosas.

Cada vez que dejo al Valle seco lágrimas de despedida, por eso regresaré lo más pronto posible, porque parodiando al maestro, Andrés Salcedo González, mi corazón no puede soportar el tremendo dolor que da su lejanía”. Pregúntenle al sociólogo Pedro Conrado, a su hijo Roberto, a mi hijo menor Ralson Mejía Berdugo, compañeros de esta aventura quienes al unísono manifestaron que Valledupar es la más alegre manifestación de lo sucesivo. ¡Si no ha ido a Valledupar, hágalo hoy mismo, allí los deseos se cristalizan!

jueves, 10 de mayo de 2018


Dirceu Darío Carrillo Caballero

El alma de la mayoría de los moradores de la Urbanización Universal, Primera Etapa de Barranquilla, está inmensamente dolida por el lamentable fallecimiento de Dirceu Darío Carrillo Caballero, ocurrido en la mañana del miércoles 9 de mayo de 2018, en la vía que conduce a Palomino, Guajira.
Sabemos que todos tenemos que morir, solo que algunas veces puede ser más triste, más pronto como en el caso de este joven tecnólogo de profesión egresado del Sena, Barranquilla e Itsa de Soledad.

No quiero imaginarme como estará su padre, Humberto Carrillo o qué pensará su progenitora Martha Caballero, en estos momentos que sin lugar a dudas se eternizarán de padecimiento a partir de hoy. Enseguida me acuerdo del escritor y neurólogo Austriaco  Sigmund Freud, en la carta a Luis Binswanger, psiquiatra Suizo, escrita a raíz de la muerte de un hijo de éste, dice: “Sabemos que el agudo dolor que sentimos después de una pérdida semejante llegará a su fin, pero permaneceremos inconsolables y nunca encontraremos un sustituto”. Todo eso, porque la muerte transporta a los familiares a una crisis transcendental profunda que solo será superada con los hermosos recuerdos y emociones de Dirceu.
Por ejemplo, de mi mente jamás se  borrará, cuando él llegaba a mi residencia casi todas las noches para  que le explicara un trabajo de Inglés y yo le “mamaba gallo” cuando pronunciaba ciertas oraciones con su voz casi siempre velada de gruñidos. 

Tampoco olvidaré, cuando me decía que lo llevara a los estudios de Tropicana Estéreo, para ver en directo cómo yo  hacía el programa “El Concierto de la Salsa”, en el horario de seis a nueve de la noche de lunes a viernes. Dirceu, sin temor a equivocarme, era uno de los jóvenes en Colombia, que más conocimientos tenía del género Salsa, amén de una voluminosa discoteca  que cuidaba con sumo recelo.

Y también, en este banco de recuerdos, vivo está Dirceu, motivando anualmente los campeonatos de béisbol y fútbol inter barrios, en varias categorías, siempre mostrando su inimitable humildad acompañada de su infinita sonrisa. Yo siempre le decía que él era el dueño del corazón del barrio, porque siempre aparecía sonriendo en las fotografías.

¡Hasta siempre adolescente amigo, que una parte tuya quedará cautiva para siempre en nuestros corazones y jamás la deformará el olvido!
Un abrazo solidario, en nombre de los moradores de nuestra Urbanización, a todos sus familiares.
Tito Mejía Sarmiento, docente, locutor, poeta (Colombia).