viernes, 24 de junio de 2011

La voz del sujeto cultural(Artículo científico)



La voz del sujeto cultural
Artículo científico


ESTILITA CASSIANI OBESO
MABELEIDYS FLOREZ ROA
MARIA FONTALVO CERVANTES


GABRIEL FERRER RUIZ


UNIVERSIDAD DEL ATLANTICO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
PROGRAMA DE LICENCIATURA EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA
CUARTO SEMESTRE
BARRANQUILLA
2011
La voz del sujeto cultural
Resumen
En este trabajo se dará cuenta de la estética propia y dinámica de los poemas de Tito Mejía Sarmiento (Santo Tomás, Atlántico, 1953). Además, de su particular forma de filtrarse en la cultura, a través de los elementos urbanos que nos permitirán identificar aquellos rasgos de belleza presentes en la propuesta del poeta. Se pretende ilustrar los elementos estéticos predominantes de su poesía, como también, los grados de belleza implícitos en ella, que determinan la inclinación, percepción y obsesiones planteadas por el artista.
Palabras claves: estética, cultura, elementos urbanos, sujeto cultural, poesía.
El desarrollo del artículo científico implicó una metodología de trabajo que estuvo basada en una entrevista previa que permitió la interacción con el poeta Tito Mejía Sarmiento, adquiriendo así, un corpus poético que facilitó la comprensión e identificación de los elementos estéticos utilizados en su narrativa. Utilizando medios tecnológicos como lo fueron grabación de voz y de video lo que significó un acercamiento a la cotidianidad que vive el poeta en su contexto familiar y social de donde extrae esos símbolos que son representados a través de su lenguaje estético. De esta manera, fue necesario hacer una lectura detallada que nos ayudara a identificar cada una de las temáticas que aborda el autor en sus poemas. Teniendo en cuenta que Mejía ha tenido pequeños reconocimientos que le han permitido la publicación de algunos de sus poemas dándonos a conocer la existencia de sus creaciones inéditas.
Diario etnográfico
Tito César Mejía Sarmiento, nació el 17 de enero de 1953 en Santo Tomás de Villanueva, pueblo cerca de la capital del departamento del Atlántico. Lleva más de 30 años de residir en el barrio Universal ( 1ª. Etapa) en la ciudad de Barranquilla. Licenciado en filología e idiomas de la Universidad del Atlántico. Desempeño el cargo de locutor profesional y ha publicado libros de poemas entre ellos “ El ojo ciego del planeta, La suma de las noches, Crónica de los días, Visionarios y La biografía: Nelson para todos, para siempre.
Su pasión por la poesía, se dio durante su niñez en donde leyó versos de Rubén Darío, Jorge Luis Borges, el colombiano Silva y Pablo Neruda. Estuvo rodeado de muchos amigos poetas quienes le decían que escribiera, y “ en el ejercicio constante de escribir de 3 a 5 de la tarde, comenzó amar y hacerle el amor a la poesía, de lunes a viernes hasta el día de hoy.”1 Lo que más seduce al poeta Mejía Sarmiento es la continua evolución de la poesía, la cual se va dando a través de la estética.
Contextualización con otros poetas
1
Tito Mejía durante la entrevista expresa lo anterior mencionado en el texto.
Tito Mejía recibe influencia de ese grupo de escritores que empiezan a sobresalir en la segunda mitad del siglo XX en los años setenta, que se afianzan en una modernidad en la cual se comienza a percibir todos esos artefactos culturales ubicándose dentro de lo que se ha denominado como “la generación desencantada.” Los autores que conforman esta generación como lo son: Arthur Miller, Ernest Hemingway, John Dos Passo, William Faulkner entre otros. Tienen en común el interés y la atención que prestan a la problemática social y van a reflejar con dureza esos aspectos sociales, intentan irradiar la peripecia individual del ser humano en tiempos de angustia y dolor, de continua zozobra interior y exterior, y de fe; los escritores salen de su agonía interior y dan testimonio de lo que ocurre en la calle, con su protesta pretenden transformar la sociedad y tienen fe en que la literatura será el motor de ese cambio.
Además Mejía Sarmiento bebe de la poesía social de los años cincuenta que denuncian la marginación, la falta de libertad, exigiendo la justicia y la paz. Esta actitud conduce a los poetas a expresar sus mensajes con un lenguaje tan transparente que llega incluso a expresar el sentir de su colectividad, porque buscan compartir sus versos con los demás, con el pueblo, y que su obra no sea suya, sino de todos. También se incluye en una nueva camada de poetas colombianos que viene abriendo surcos en el parnaso de la poesía, con una propuesta estética y ética frente al cosmos, de un existencialismo testimonial de una lirica depurada. También el estilo de este poeta se ha visto influenciado por algunas mujeres entre quienes se destaca a la mexicana Issa Martínez, la nicaragüense Gioconda Belli, la peruana Blanca Varela, la colombiana Piedad Bonet, y en cuanto a los hombres el argentino Jorge Luis Borges, el salvadoreño Carlos Ernesto García y el colombiano Juan Manuel Roca, William Ospina, José Luis Herrera, Andrea Cote Botero, John Junieles, entre otros.
Adentrándonos en el caso que nos atañe, se ahonda en la intensión estética y en la estructura de la obra de Tito para demostrar que en su escritura apuesta a dar cuenta de la liberación interior que según los planteamientos de Octavio Paz era definido como la actividad poética que es fruto de una expresión de sentimientos y emociones que dan paso al arte de hablar en una forma superior, es la voz del pueblo y prueba hermosa de la superflua grandeza de toda obra humana.
La poesía como manifestación de las inquietudes del ser humano nace en un espacio y en un tiempo específico. Así para el poeta Tito Mejía su realidad, su entorno y el espacio en que se desenvuelve son motores y combustible de su invención poética o para hablarlo con sus palabras es “ la calle” y todo lo que está en ella es su musa. Por consiguiente, para hacer un análisis mucho más profundo de su obra debemos atender a un marco teórico y conceptual que nos permita ampliar nuestra visión acerca de la actividad que lleva a cabo el poeta como sujeto cultural. De esta manera, para este trabajo tomaremos al sujeto cultural como un marco conceptual que nos ayude a profundizar en eso que hemos mencionado. La pregunta que asalta es ¿Qué es el sujeto cultural? ¿Cómo emerge el sujeto cultural? ¿A quien define? Teniendo en cuenta estos interrogantes Edmond Cros define al sujeto cultural “ como una instancia que integra a todos los individuos de una colectividad ” , permitiéndonos interpretar que este es un miembro del conglomerado social con una manera distinta de percibir la realidad. En el cual interviene no sólo la experiencia individual del sujeto, sino también las de aquellas personas que conforman una determinada cultura, adquiriendo un papel de compilador de información proceso explicado por Cros como interdiscursividad en sujetos transindividuales, el cual explica de la siguiente manera:
Yo designo como discurso a la especificidad discursiva de un sujeto transindividual, lo cual me lleva a definir como interdiscursividad el conjunto de las practicas transindividuales; esta interdiscursividad, así definida, constituye su competencia, noción que para mi atañe pues al habla y no a la lengua. (Cros, 2003, p.15)

A partir de lo anterior queda demostrado que no solo lo plasmado por el poeta ( sujeto cultural) es parte de su propia vivencia, sino que también es tomado de otras personas colocada en escena “ tras la máscara de la subjetividad que se ve entonces operar en el discurso del sujeto cultural” 2. Ahora bien, es importante mencionar que el sujeto cultural no solo se considera como tal, sino que es el modelo cultural el que lo hace emerger como sujeto. Es de esta forma como para la colectividad el agente de identificación es la cultura y no el sujeto.
El fluir del sentido de identificación cultural con el poeta Tito se hace tangible al instante en que el lector percibe sentimientos comunes y visiones acerca del contexto que los rodea. No obstante, lo anterior resulta siendo el punto de conexión entre los sujetos identificados con el discurso realizado por el sujeto cultural y su cultura.
Más allá de las fronteras del lenguaje de Tito Mejía
Como se puede apreciar, la mayoría de los poemas aquí seleccionados hacen gala de la conciencia del lenguaje y el buen gusto por la palabra; tratándose de un tema tan delicado que aquí nos convida: lo urbano como un camino para llegar al erotismo utilizado en forma de evasión.
2
Cros, E. (2003). El sujeto cultural socio crítica y psicoanálisis.(2ed). Medellín: fondo editorial universidad EAFIT.
Poemas de exquisita belleza, con imágenes de un alto valor estético, con una composición en verso libre que supone una sonoridad y musicalidad al preferirse el ritmo sutil y complejo al compás monótono del verso tradicional; que combinan el erotismo con la problemática social y, por ende la humana, mostrándonos como lo dice la Revista Taller Luna y Sol que: “el arte va mas allá de toda estereotipificación”. No solo son alusiones a la sensualidad fusionando elementos de pasión, fantasía, deseos, celos, sexualidad, etc. Descritos de una
forma más o menos explícita, pero siempre en términos bellos y atractivos. Los sueños eróticos aquí representados también hacen una apología o reacción contra la condición de la existencia humana, la libertad y la responsabilidad individual, las emociones, así como el significado de la vida. Lo que podrá leerse será un trabajo poético con una amplia gama de temáticas urbanas, con un lenguaje diáfano y directo que se expresa a través de metáforas sencillas.
Éste es un género literario que viene a ser la descripción pura y simple de los placeres carnales pero revalorizados, en función de una idea de la vida social. Es así como la poesía erótica de Tito Mejía va más allá de una simple descripción de lo sensual y sexual de los cuerpos. El lenguaje empleado, además de ser sugerente, crea una alegoría mayor, una serie de sutiles figuras capaces de insinuarnos ideas testimoniales de la existencia humana, que elevan el tema a un plano superior.
La representación de la urbe de Mejía
En este punto tenemos como propósito analizar con una actitud crítica los poemas del escritor Tito Mejía Sarmiento, para revisar las formas en que se lleva a cabo los modos de vivenciar la urbe y las temáticas principales de sus experiencias en este espacio, que propicia la realidad estética, para luego introducir diversas reflexiones comprensivas entorno a la obra mencionada.
Es eminente encontrar en todo tipo de arte un contenido profundo que manifieste los distintos puntos de vista o ideologías de un autor o artista. Tito Mejía por medio de sus escritos persiste en dar a conocer su inconformidad frente a la sociedad, siendo él una persona resistente a los cambios o diferencias sociales, políticas y culturales. De esta manera, el poeta pretende irrumpir el silencio de un pueblo protestando a través de las mágicas palabras que le permiten expresar esos sentimientos dentro de sus textos.
Asimismo, el contenido profundo de estos poemas expresan las realidades que nos rodean donde se alude a una serie de sucesos que han cubierto de terror y sangre las páginas de la historia del país y, teniendo una vista aguda que nos conlleva al plano del silencio. En esencia, Mejía plasma los deseos y las necesidades de una sociedad que con sus ingentes esfuerzos ve como sus anhelos se diluyen. Por ende, se expresa la burla, el sarcasmo, la humillación de un público escondido en la cotidianidad. De ante mano, también se evidencia la continua rutina de terror y horror de las calles, la miseria, pobreza y hambre que mitigan las personas; igualmente el poeta expresa el gemido y el lamento.
Empero podemos decir que “Uno de los rasgos recurrentes en la literatura latinoamericana del siglo XX, consiste en la representación que se hace del espacio urbano con toda su complejidad, de acuerdo con varios pensadores se trata de una urbe conflictiva, escindida y cruzada a la vez; vertiginosa y dominada por la gran densidad poblacional.”3 . Hay que tener en cuenta que la cultura popular urbana trasciende lo puro, culto y tradicional; convirtiéndose así en un hibrido de donde se despliegan diferentes concepciones de cultura teniendo en cuenta que este término nos remite a la comprensión de aquellas actividades o elementos que conforman a una sociedad.
3
Morales, J. (2007). Cuaderno de literatura del Caribe e Hispanoamérica. Bogotá: gente nueva. p43
En la cultura urbana hay una agudización de la especialización del espacio que terminan siendo áreas de reconocimiento, que condicionan al individuo dentro de la sociedad. Lo cual crea una necesidad de desplazamiento.

…Interpreto el vasto silencio
de la dama que sentada a mi lado
en el bus fluye ajena a todas sus rosas
mientras arriba el sol
aumenta las pavesas de mil ojos.
(Crónica de los días)
En este pasaje se evidencia como surgen nuevas pautas de encuentro o sociabilización como lo es el bus, en donde se van a dar una interacción con una convención de símbolos, gestos y códigos de una cultura. A través ese desplazamiento el hombre puede establecer una diferencia de manera inconsciente en cuanto contrasta un entorno con otro.
Otro elemento que crea imágenes acerca de la cultura popular urbana es el perro callejero ya que en las calles de los barrios subalternos hay una presencia masiva de estos animales. Elemento que se vislumbra en el siguiente poema
Soy el poeta flaco de la esquina azul,
el que tiene los pies bien puestos sobre la tierra
—a pesar de que muchas veces hablo solo—
y además, gran amigo de los perros
que defienden su territorio alrededor de la bazofia.
(El poeta flaco de la esquina azul)
Es posible determinar que la esquina, es un ágora4, un punto de encuentro entre los miembros de una cultura urbana. Donde surgen nuevas formas de convención compartidas que se expresan a través de palabras y gestos; que únicamente tiene interpretación en ese contexto. Justamente este elemento urbano sugiere que el poeta este en contacto con un espacio sociocultural popular.
4
Plaza, asamblea, reunión, junta. Lugar de reunión donde los griegos intercambiaban pensamientos o ideas.
El parque es un espacio urbano donde se lleva a cabo ritos de amor, amistad. Es un refugio de la memoria. Donde hallamos aves, y árboles que pueden hacer alusión a una metáfora de la ciudad. Personificando a los turpiales con aquellas personas que viven en la jaula de la ciudad.
-Voy entonces al parque
sí, ese mismo lugar que rompe sombras
con sus chorros de luz enamorados
y donde presos turpiales
en jaulas gigantes
regalan sus tónicos cánticos conciertos
a los instantes ingenuos.
(Crónica de los días)
Por otra parte se agrega a esta producción el parque como escenario urbano que propicia un elipsis de tiempo bucólico, que ayuda a construir imágenes de una vida pastoril. Dando que el poeta presenta al parque como ese ambiente natural de los tiempos idos.
Otra característica que apunta a la visibilidad y presencia del imaginario de lo urbano en el poeta es la musa de las calles. Esta alegoría representa a la calle tomada como inspiración, es allí donde el canon estipulado es quebrantado, lo anterior se destaca con claridad en la presentación de lo que Le Goff plantea sobre el origen de la inspiración a través de las musas.
Los griegos de la edad arcaica hicieron de la memoria una diosa, Mnemosine. Es la madre de las nuevas musas, por ella generadas en nueve noches transcurridas en compañía de Zeus. Ella reclama a la mente de los hombres el recuerdo de los héroes y de sus grandes gestas y preside la poesía lirica. El poeta es, por lo tanto, un hombre poseído por la memoria, el aedo es un adivino del pasado, así como el adivino lo es del futuro. El es el testimonio inspirado de los <>, de la edad heroica y, aún más, de la edad de los orígenes. (Le Goff, 1991. p145)
Como se sabe, las musas responden a esas inspiraciones intangibles que pertenecen a una esfera superior, donde el poeta en su territorio narrativa deja de hacer uso de esta, para dirigirse de frente a una realidad inspiradora (la calle.)
Todas las mañanas
salto de la cama
y asumo la musa de los días
y la musa de las calles
con el paso despierto de mis piernas
(Crónica de los días)
Es de vital importancia resaltar que el poeta se convierte en un fisgón de lo público y urbano. Y en la noche es ese husmeador de lo privado convirtiéndose en erótico.
Soy hombre
de anocheceres caseros,
cazador de versos húmedos
que excitan mis sentidos hondamente
como el aroma contemplativo de tu boca, mujer hermosa,
hasta caer pesadamente de cara de a las estrellas.
Soy un hombre de crónicas,
soy un hombre de días,
soy un hombre de crónica de los días.
El poeta quiere recoger las voces de todo lo que sucede a su alrededor. Asistiendo al empleo del erotismo como recurso alegórico utilizado como una válvula de escape al final de sus poemas. Tito al salir a la calle y escuchar el acontecer diario de sus semejantes no es un receptor pasivo de lo que percibe por el contrario, es un activo constructor de narrativa poética, que le permite interpretar constantemente lo que la gente a su alrededor está diciendo y haciendo; lo que Rafael Echeverría atribuye:
“Que el lenguaje no es solo un instrumento que describe la realidad. Sostenemos que el lenguaje es acción.” De ahí que, podemos reconocer que el poeta ha desarrollado la facultad de escuchar los silencios, gestos, las posturas del cuerpo y los movimientos en la medida en que seamos capaces de atribuirles un sentido. Esto es lo que permite el desarrollo de lenguas que van más allá de las acciones e interacciones comunicativas.
Se han podido hallar una de las señas particulares de oralidad, lo cual es definido como “ redundante o copiosos” donde se describe que “ la redundancia, la repetición de lo apenas dicho, mantiene eficazmente tanto al hablante como al oyente en la misma sintonía.”5 Esta marca de oralidad la percibimos en el poema
Cuando6 el Metro pasa
dejando su metálica rabia.
Cuando la vida continúa
recitando de memoria la rutina,
pegada a la argamasa de las calles.
Cuando el mendigo
extrae de la basura,
en medio del aullido de los perros cimarrones,
un pedazo de pan duro
y lo remoja en el agua pobre
para mitigar la hambruna.
Cuando la breve lluvia
regala a los pescadores,
pequeños trozos de luna facetada.
Cuando la alcoba,
en la hora azul de la ventana
delata pesados suspiros y silencio,
tú te quitas el vestido rojo que tanto juego
hace con tu boca,
y tu piel se abre como la noche, de un solo tajo.
5
6
Ong, W. (1987).fondo de cultura económica. p46.

El subrayado especifica la marca de oralidad en el poeta.
(Momentos)

Otras lecturas de la lectura
Leer un poeta sugiere más que una práctica de lectura pasiva. Al respecto, Roger Chartier, es uno de los historiadores que ha contribuido enormemente a expandir nuestro horizonte de comprensión, articulando el texto a unas formas de difusión en la que intervienen artefactos culturales de orden simbólico y material. Así entonces, un texto cobra nuevos registros en la medida en que se apoya en unos soportes que le dan su carácter fisonómico. Es el libro el soporte por excelencia, consolidado desde la misma invención de la imprenta, tan imprescindible y perfecto como el fuego o la rueda, según Humberto Eco, y cuyas formas pueden variar significativamente pasando, por ejemplo, de tamaños de letras hasta por la distribución de los espacios en el que las palabras se insertan; el libro así mismo, al presentar la portada nos traslada hacía unos horizontes de lenguaje gráfico que pueden afirmar las intensiones de autor en su texto. Además de lo anterior, el soporte digital cobra más fuerza como dispositivo que acompaña al texto en su difusión, creando por demás, unas formas específicas, donde el lector experimenta unos repertorios de lectura, dando lugar a que las tareas de representación y asimilación se multipliquen.
Al ingresar al universo del poeta Tito Mejía, vemos que sus textos se encuentran en soportes, básicamente, de libros, con tirajes modestos- 3.000 ejemplares- creando una portada sugestiva en donde aparecen la máquina de escribir como herramienta a través de la cual se va a construir el texto, y las mujeres volando sobre ella, como dispositivos de creación. Al lado del libro, se instala el soporte digital, un artefacto cultural que evidencia unas intensiones de difusión más efectivas en los términos de público. Desde el espacio digital el poeta hace circular sus textos, lo lleva a un lector virtual, heterogéneo y difuso, con ello, su voz aglutinadora de las voces que ha recogido por las esquinas y sobre los buses se multiplica, y aquí las interpretaciones de lo que es y no es un poeta popular se tensiona.
En conclusión, existen palabras y poetas, existe la construcción del texto, con esas palabras que toma el poeta; existe además, el soporte en el que se instala el texto, y existen los lectores que van a seguir construyendo en un entrecruzamiento de representaciones, con sus respectivas apropiaciones y resistencias. El poema en sí no basta para explicar, tampoco la voz del poeta. Sólo el entramado de espacios, símbolos, estrategias de difusión y las pretendidas intensiones del autor por llevar su obra a públicos disimiles permitirá discernir mejor entre los bosques.
Una puerta de salida
La poética de Mejía, nos coloca al descubierto su experiencia estética en la medida en que introduce la problemática social de imágenes que se convierten en convenciones compartidas por los miembros de la cultura urbana, por ende, en sus poemas reconstruye, interpreta, exterioriza la conciencia y el mundo del ser humano que se expresa a través de sus experiencias abismales ante las cuales se enfrenta en los momentos de dolor, resistencia, pobreza y desarraigo interior. Seguidamente el lector se enfrenta cara a cara con la condición humana que gira en torno a la posmodernidad, desentrañando la realidad de la sociedad convirtiéndose en la voz que anhela, rompe ese hechizo en la que viven las personas, dándole un tono urbano. De esta manera, dejamos a su criterio. ¿Estamos frente a un poeta que quiere romper el jarrón del silencio?

BIBLIOGRAFÍA

Chartier, R. (2005). El mundo como representación. 6 ed. Barcelona: Gedisa. 246

Cros, E. (2003). El sujeto cultural sociocrítica y psicoanálisis.(2ed). Medellín: fondo editorial universidad EAFIT. p247

EcheverríaG, R. (2002). Ontología del Lenguaje. Chile: Dolmen. p440

Frases y pensamientos. 28 de mayo. En http://www.frasesypensamientos.com.ar/historia/generacion-perdida.html. Efemérides

Lengua Castellana y Literatura. 24 de Abril 2011. En
http://lenguacastellanayliteraturaii.blogspot.com/2011/04/literatura-espanola-de-posguerra-anos.html Irene

Le Goff, J. (1991). El orden de la memoria. 1ed. Barcelona: Paidos. 240p.

Morales, J. (2007). Cuaderno de literatura del Caribe e Hispanoamérica. Bogotá: gente nueva. p43

Ong, W. (1987).fondo de cultura económica. p190.

Paz, O. (2006). El arco y la lira. Fondo de Cultura. p287

Revista taller Sol y Luna. (2010). Eros en la Costa. Taller Sol y Luna. Número 31.

viernes, 27 de mayo de 2011

NUEVOS POEMAS

M E T A M O R F O S I S
Amanecí extrañamente
convertido en ave migratoria,
y decidí en el acto, la travesía por todos los océanos
como esclavo orgulloso de los vientos.
Desde arriba la vida es un milagro abierto:
La fruta madura, el hombre enfrentado al propio hombre,
una pareja haciendo el amor en pleno parque, un campesino caído
en su fracaso, niños abandonados, casas sangrando a puro dolor
y dejando oscuras y densas cicatrices en el alma,
y por supuesto, la sonrisa bajo el sol donde tú brillas.
Desde arriba se palpa todo,
excepto la bala que atravesó mi corazón
y quebró para siempre mis alas,
convirtiéndome ahora en parte
de un exquisito plato
del más famoso restaurante de Nueva York.

Tito Mejía Sarmiento




PENÉLOPE

Penélope, gruesa morena
y vociferante vendedora de bollos en el barrio Abajo,
no ha querido salir de su alcoba
desde que Odiseo partió para la capital.
Teme que una lluvia de múltiples requiebros
la sorprenda en la calle y borre para siempre,
el canto de amor que su guerrero amante
dejó regado por toda su piel.
Ahora, Penélope teje la madeja de sus tardes,
moliendo maíz para que su hija mayor
venda por ella el producto casero
hasta cuando Odiseo culmine su misión de leyenda urbana
ante la rendición del feudo.
Tito Mejía Sarmiento









DESEQUILIBRIO
Nube Luz trabaja en la capital, en una casa adinerada. Allí cocina, lava, plancha y debe dejar, entre otros menesteres, bien relucientes, los pisos para que se reflejen las ropas de marca que usan sus patrones e hijos. Además, casi todas las noches, por orden superior, tiene que abrirle la puerta de su alcoba, al “bebé” de la casa, quien está en pleno proceso de desarrollo. Es decir, Nube Luz entrega su piel analfabeta por necesidad.
Cada quince días, espera ansiosa su jornada de asueto para irse a su provincia natal, donde su marido (imposibilitado por una bala perdida) y sus tres hijos pequeños con hambre, pero con unos deseos infinitos de vivir, la llenan de sorpresas, mientras en la hornilla, una olla hierve lágrimas sin compasión.





Tito Mejía Sarmiento

lunes, 2 de mayo de 2011

Carta abierta a mi hermano Nelson Mejía


CARTA ABIERTA A MI HERMANO NELSON MEJÍA SARMIENTO



“Asesinado el alcalde de Santo Tomás, Nelson Mejía Sarmiento,
frente a las instalaciones del DAS, el 29 de abril de 2004”
Titulares de prensa

Por Tito Mejía Sarmiento.


Hoy 29 de abril del 2011, te escribo para saber dónde estás. Cuéntame cómo vives. Dime sencilla y llanamente, cómo son tus días porque en cuanto a los míos sin ti, son profundamente tristes desde las rurales mañanas hasta cuando las tardes se pierden en el extraño abrazo de las noches que los acuna. Te cuento que casi todos los días, en el marginal instante de los silencios, lloro calladamente, hablo de ti para mis adentros, sonrío por 29 segundos y, es entonces, cuando me parece escuchar tu voz que se prolonga no sólo en mis oídos precisamente por 29 segundos, otra vez el número 29, sino en mi fértil corazón, donde comienza a echar raíces sagazmente la esperanza de no perderte en el espacio que ahonda el vacío inabordable de la razón de ser o la locura imprevista del tiempo dolorosamente resignado, mi amado Nelson.
Tantos acontecimientos han pasado a través del blancor imprevisto de los días en estos últimos siete años que, narrarlos todos en una cuartilla, es imposible, pero trataré en lo que se pueda, ser lo más conciso y puntual, mi adorado hermano del alma:
El viejo Tito, falleció este 11 de abril a las cuatro y diez de la madrugada en la Cínica Mediesp, producto de una fuerte gripe y una inclemente artritis que lo dejó inmóvil. Te cuento que a pesar de sus 92 años de edad, tenía su visión, audición y mente incólumes. Y cuando se veía rodeado por seres de tu misma sangre, preguntaba mucho por ti.
En cuanto a la vieja Eloina, te cuento que hay ocasiones en que pierde el sentido de las proporciones, y se enlaguna en la intrépida angustia de hallarte en casa o en un paisaje paradojal, quedando atrapada además, en un llanto cuasi eterno hasta cuando uno de nosotros: Cipriano, Arnaldo, Bertha, Vilma, Alejandra, Alex, Kito o yo, la devolvemos a la realidad de manera injusta, no sin antes pasar por un desmedido torbellino de dolor.
Tu esposa Onésima y tus hijos prefieren guardarse sus pesares en un respetuoso silencio y acrobacias sálmicas, sin olvidarte como es lógico un solo instante de sus vidas, sobre todo en las noches cuando los pájaros se alistan para surcar las casas arrastrando el amanecer.
De política te digo que, muchos dirigentes han olvidado los compromisos adquiridos con en el pueblo. Hay una especie de arroyo sin cauce, y en aras de contribuir con el desarrollo integral de Santo Tomás, en donde la realización de grandes obras cobren vida o se vuelvan a ver como producto de una verdadera gestión, entrega, sacrificio y, en donde además, se sienta la mano amiga con el prójimo como cuando tú fuiste alcalde en dos oportunidades, muchos seguidores tuyos están convocando reuniones para hallar nueva alternativa de poder.
¡Toda la vida es ahora, hermano!

Atte. Tito Mejía Sarmiento

jueves, 21 de abril de 2011

A la memoria de mi padre, César Eurípides Mejía Pizarro


¡Orgulloso me siento de ti, papá!


Imposible silenciar tu voz de mis oídos, papá. Borrar tu imagen de mi memoria, también es imposible. Desprender tu abrazo de mi cuerpo, es mucho más que imposible. Tu piel es mi piel, viejo Tito.
Recojo el abril de tu vida para la mía, mi viejo amado. Tus consejos jamás se gastarán, te lo juro, porque los guardaré en mi corazón, y tu inteligencia de contador empírico, y hablante de dos idiomas (español e inglés) mucho menos, porque será el manual de presencias para los días que me siguen en esta carrera febril sin metas, mi contertulio amado.
Ahora cuando acudo a los predios de mi infancia, me acuerdo de ti, enseñándome cómo manejar la primera bicicleta “Royal florido” que me trajo el niño Dios por los años 60, mientras Cipriano, Arnaldo y Nelson se desdoblaban en cólera porque sus barcos piratas no querían partir de aquel puerto imaginario de la alberca que tenía mi abuela María Guadalupe en aquel inmenso patio de arena blanca de su casa.
Cómo olvidarme papá, de la cotidianidad de tu mundo interior que transportabas a la esfera de la ternura de la vieja Eloina, quien entre otras cosas, te aguantó durante muchos años las travesuras del Casanova enamorador que fuiste y quien ahora tan débil y triste, te va a esperar impaciente en la terraza de la casa como si te hubieras ido de viaje. Te va a estar esperando para que bailes con ella magistralmente, la canción “El Guayacán” interpretada por Lizandro Meza que tanto te gustaba y el vals “Los bosques de Viena” de Johann Strauss.
¡Papá, yo quiero ser tu yo, disperso en mil amores!
Viejo Tito, en estos momentos la razón se levanta, rompe los esquemas tangibles y la tristeza por otro lado, toca el portón de las angustias, traspasa el tiempo de evocaciones viejas con su aguda lanza, mientras las huellas de la vida quedan impresas en los ojos del alma para siempre con sus lágrimas furtivas y rebeldes.
Entonces, sólo quedarán entre otras cosas, las fotografías sonrientes de épocas festivas, extrañas y el cenicero con el último cigarro que fumaste mientras jugabas dominó todos los domingos en El Nuevo Mundo con tus amigos Rafael Visbal, el mono Bibio, mis tíos Néstor y Gustavo entre otros , la infaltable botella de menticol y la libreta de apuntes con tu rosario de palabras en la mesita de noche , en un intento de amor sin despedida, viejo hermoso.
Y también por supuesto, quedarán Bertha, Vilma, Mirna, Libia, Germán, Alex, Alejandra y Kito escuchando tus pasos con un amor verdadero y transitando caminos sin tus manos por el resto de la casa. Me queda un olvido repleto de recuerdos que eres tú, papá querido. ¡Qué orgulloso me siento de ti, papá! ¡Te amaré siempre, mi querido viejo Tito!

Tu hijo, Tito Mejía Sarmiento.
Poeta Colombiano


domingo, 20 de febrero de 2011

Publicado en LATITUD del HERALDO dominical, 20 de febreo de 2011


Mario Miranda: el hombre que fue un fenómeno

Por Tito "Sensación" Mejía


Por la acera de la avenida Olaya Herrera con la calle 53, Mario Miranda Marañón, el hombre de las tres emes, el mismo boxeador carismático y prolífico que por la década de los 80 se convertiría, guardando las proporciones, en el mejor pagado de Colombia, ya que se daba el lujo de llenar todos los escenarios deportivos donde se presentaba con su boxeo cambiante. Imantado por los dioses del arte de fistiana, caminaba con su aspecto sencillo y pinta de galán de cine con un libro de boxeo, como ha de ser, bajo el brazo.
Ahora, al pasar junto a un puesto de periódicos y revistas de la esquina, se quita sus gafas Ray - Ban y se detiene a hojear EL HERALDO, ejemplar que compra todas las mañanas, antes de irse a monitorear de lunes a viernes a una camada de boxeadores aficionados y profesionales en el gimnasio del estadio Metropolitano: “Creo, sin temor a equivocarme, que muy pronto tendremos nuevos campeones mundiales. Hay tres muchachos, pero no te digo sus nombres porque después los enferman, los endiosan, y les pasa como a mí, que me dejé llevar por falsos amigos, por la ruta del placer prohibido...y cuando quise despertar, abrir nuevos caminos, era tarde y se me vino la noche encima”, me dice con una pena superlativa y con la culpabilidad de una parte non sancta, y sonora como el tañido de la campana entre asalto y asalto de su pasado.
Boxeador por accidente.
Cuando contaba con escasos 13 años y sufría de tabardillo, este gran estelar boxeador barranquillero nacido el 15 de mayo de 1960, se dirigió una mañana de octubre a la Piscina Olímpica, motivado por la práctica de la natación, pero ese día no abrieron las instalaciones del escenario deportivo por reparaciones internas, y entonces, como buceando en el entorno de la fragilidad de aquel instante, notó que una de las puertas del colindante Coliseo Cubierto Humberto Perea estaba abierta de par en par y sin pensarlo dos veces entró al tinglado que años más tarde le daría la gloria y el rótulo del boxeador más taquillero en la historia de Colombia.
“Recuerdo como si fuera hoy que el desaparecido entrenador de boxeo Antonio Cochise Orozco me dijo: ¡Hey, cabellón, ¿quieres guantear con ese muchacho que está practicando allá? Ese otro era nada menos que Pedro El Látigo Vélez.
Me dio una paliza de padre y señor mío, que llegué a la casa empapado de miedo, con los ojos bien hinchados, la boca partida, la nariz rota. Pero me la desquité años más tarde cuando nos enfrentamos con público, jueces, en fin, todo, y lo hice retirar del boxeo para siempre.
Creo, que desde aquella ocasión nació mi amor por el deporte de las ‘narices chatas’ y luego, con la ayuda de mis mentores comencé a ascender rápidamente en los campos aficionado y profesional, derrotando por knock out fulminante y técnico o por decisión unánime de los jueces a todo el que se me atravesara en el ring.
Lógicamente, también comencé a amasar una fortuna económica que, a pesar de mis locuras, hoy todavía se ve reflejada en bienes raíces y otras propiedades que me dan para vivir bien al lado de mi esposa Jackeline de Castro, en el popularísimo Barrio Abajo y con tres de los siete hijos que tengo, de los cuales cuatro son profesionales, y, lo más importante: sin tomarme un solo trago de ron, ni fumarme un cigarrillo desde hace 20 años.
Estoy dedicado plenamente a entrenar a mis pupilos y a comentar sobre boxeo en la sección Suena la campana, en los noticieros de Lao Herrera y Roy Vergara, que se difunden por Radio Tropical y Radio Libertad, respectivamente”.
Nuevo ídolo en Colombia.
Los amantes del boxeo que asistieron la noche del 9 junio de 1979 al Humberto Perea vieron nacer a un nuevo ídolo del boxeo colombiano: un muchacho enjuto, cabellón, con más pinta de cantante de rock que de púgil del peso gallo, quien derrotaba al cartagenero Edelmiro Cassiani por decisió.
Sentí una emoción muy fuerte cuando el público coreaba: ¡Dale flaco, dale! ¡Dale, cabellón, dale!. Era mi primera pelea como profesional. Al día siguiente aparecí en casi todos los periódicos del país. Recuerdo que Fabio Poveda Márquez comenzó su programa diciendo: ¡Mario Miranda Marañón, el nuevo fenómeno del boxeo en Colombia, amables oyentes!”.
Gancho para la TV nacional.
Era tanto el impacto y el carisma que este boxeador estaba generando en el peso gallo y algunas veces en el peso pluma en todas las esferas de la nación, que el 27 de mayo de 1981, el gobierno nacional, a través del Ministerio de Comunicaciones, en cabeza de Antonio Abello Roca, autorizó la descentralización de la televisión nacional con la transmisión en directo, desde el Coliseo Humberto Perea de la pelea por el título continental de las Américas en el peso pluma, entre el mexicano Guillermo El Lobo Morales y Mario Miranda, teniendo como gancho la presencia de la diva del momento, la actriz Amparo Grisales.
“Gané por decisión y después, todos los promotores solicitaban mi actuación cada dos meses. Era la maquinita de hacer plata, comentaba la gente, hecho que me perjudicó también en mi carrera, como sucedió con la pelea por el título mundial pluma con el portorriqueño Juan Laporte, donde la preparación no fue la mejor por muchos motivos”.
Una doble frustración.
En la madrugada del 12 de agosto de 1982, el mundo del boxeo se enteró de la trágica muerte del campeón mundial del peso pluma, el mexicano Salvador Sánchez en un accidente automovilístico.
Al momento de su muerte, se planeaba una súper pelea entre Salvador Sánchez y Alexis Argüello, revanchas contra Juan Laporte y Wilfredo Gómez, y por supuesto una pelea por el título mundial contra el retador número uno del mundo de ese entonces Mario Miranda. A raíz de ese hecho, el promotor cubano Tuto Zabala, representante de púgiles latinos ante Don King dijo que Miranda Marañón debería pelear obligatoriamente contra Laporte por el título mundial vacante en el Madison Square Garden.
“Te soy sincero, ese día estaba nervioso de pies a cabeza, no me sentía seguro con la preparación. Además, lo digo con toda la sinceridad que me cabe en el alma, estaba afligido por la muerte de Salvador Sánchez. De pronto, enfrentándome a él, otro gallo hubiese cantado habría estudiado su estilo. Ya todos saben lo que pasó, no salí a pelear en el round once porque estaba cansadísimo, y entonces el arbitro le levantó el brazo a Laporte como el nuevo campeón mundial del peso pluma.
Pocos meses después me recuperé emocionalmente y seguí ganando combates. Llegué a ser nuevamente retador número uno, pero la oportunidad de títulos mundiales no se dio. Luego, me fui a Winnipeg (Canadá), donde trabajé 10 años en una multinacional de excavaciones y boxeando, hasta cuando hice mi última pelea como profesional, el 3 de junio de 2004, ganándole por decisión unánime en 4 asaltos a Billy Tibbs”.
Proyectos.
Hoy, este hombre que sigue enamorado del boxeo, que en el campo aficionado realizó 45 peleas, perdiendo solo 5, campeón nacional junior y declarado el boxeador más técnico del torneo en Bucaramanga, que en el profesionalismo combatió en 47, ganando 42, 25 por knock out, empatando 2 y perdiendo 3, quiere ver inmortalizada su grandeza en un escenario que lleve su nombre.
Anhela que se recupere el Coliseo Cubierto Humberto Perea (para ello confía en el alcalde Char y el gobernador Verano), para cristalizar un proyecto sobre la enseñanza del boxeo, para que llegue a un sitial de preferencia, no solo a nivel nacional sino internacional.
Por Tito ‘Sensación’ Mejía

jueves, 9 de diciembre de 2010

Markoté, un hombre de muchas corbatas y sonrisas

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Markoté, un hombre de muchas corbatas y sonrisas

Ha sido director de Emisoras Unidas, jurado del Festival de Orquestas y, desde hace 35 años, relacionista de Los Melódicos. / Jairo Buitrago

Por Tito Sensación Mejía

Me dediqué por muchas horas, como el famoso detective Sherlock Holmes, a seguirle los pasos al veterano hombre de la radio y del periodismo Marco T. Barros Ariza, sin que él se diera cuenta de mi recorrido sigiloso de su casa a sus lugares de trabajo, y viceversa.Me llamó poderosamente la atención su andar seguro, recto, su jovialidad, su elegancia en el hablar, su fino humor al contestar efusivamente el saludo de muchas personas del común, de la radio, la televisión, lectores suyos, críticos y colegas que le abordaban y que, a decir verdad, le tienen un aprecio superlativo por las mismas manifestaciones que le exteriorizan y, por supuesto, su infaltable corbata (su colección pasa de miles, ya que las usa desde cuando hizo la primera comunión a la edad de 12 años, en la iglesia de Chiquinquirá), que combinaba con su vestimenta diaria y que lo hacían ver como en efecto es, un gentilhombre, o como dice el colega Pepe Sánchez: “Markoté es el caballero que encarna el espíritu del barranquillero antiguo, y del hombre de radio de antaño, reposado y elocuente, que ya le habían mostrado al mundo figuras con la calidad de Juan Eugenio Cañavera, Elías Pellet Buitrago, Alfonso Rosales Navarro, Edgardo de Castro y decenas más de coterráneos que se encargaron de demostrarle al país que Barranquilla fue la verdadera cuna de la civilización en Colombia”.

CARRERA BRILLANTE

Las horas nunca pasan en balde –me digo para mis adentros cuando llego a su residencia de la calle 75 No. 44- 56. Lo primero que hace es soltarme un “Primero Dios, bienvenido a mi casa, maestro Tito”, cuando los últimos rayos de un sol asustado por estos días lo iluminaban todo, enalteciendo momentáneamente con radiantes colores unas tonalidades que muy poco se están viendo en Barranquilla por la temporada invernal que nos azota.Enciendo la grabadora y su voz parece seguir el compás del señorío de tantos años: “Nací un miércoles 19 de septiembre de 1922, a las cuatro y treinta de la tarde, en la Calle Sello con la Carrera Concordia, barrio San Roque de Barranquilla, y allí crecí, pudiendo valorar rápido el significado de unos maltrechos conceptos en el mundo actual: trabajo, respeto y dignidad.Me inicié en esto del periodismo con tarjeta profesional 421 del M.E.N., en el año de 1954, en Cartagena de Indias, en la jefatura del Terminal, de donde obtuve una modesta pensión en 1967.Además, laboré en Emisoras Fuentes, al lado de los recordados periodistas Fat Lavalle, Napoleón Perea Castro, Melanio Porto Ariza y Édgar García Ochoa, el popular Flash, cubriendo deportes y farándula. Estando en la ciudad amurallada, fundé la famosa Orquesta del Terminal, descubrí al que sería años más tarde uno de los más grandes cantantes de Los Corraleros del Majagual, Eliseo Trabalenguas Herrera.Regreso a Barranquilla en 1968, me vinculo como Jefe de Producción de Discos Tropical, y posteriormente fui director de Emisoras Unidas. Luego creo el programa Candilejas por la ya desaparecida Onda Nueva, del gran amigo y colega Jaime El Coloso Jiménez. Más adelante, dirijo el programa Reportajes Espectaculares, por Emisora Atlántico, y en horas de la noche hago las veces de corrector de estilo y jefe de Redacción del Diario La Libertad, del apreciado Roberto Esper Rebaje.Desde el año 1993, realizo el programa Recuerdos con Markoté, hoy por Radio Tropical, los sábados de dos a tres de la tarde, antes por Radio Cultural Uniautónoma Estéreo. Soy relacionista público desde hace más de 35 años de la Orquesta Los Melódicos de Venezuela.He sido jurado en el Festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla. Participo en la sección ‘Los miércoles del recuerdo’ en el programa Satélite, que dirige Abel González Chávez por Emisora Atlántico, y escribo todos los jueves mi columna ‘¿Sabía Usted que...?’, en el periódico La Libertad”.

ESPECIE EN VÍAS DE EXTINCIÓN

Me atrevo a decir, sin exageración, que Markoté es una especie en vías de extinción dentro de las comunicaciones sociales por su capacidad, su jovialidad, su don de gentes, su vitalidad y, sobre todo, por su recia disciplina demostrada durante sus 88 años de vida: un hombre que jamás se ha llevado un trago de ron, cerveza, whisky o champaña a la boca, a pesar de recibir consuetudinariamente múltiples invitaciones de artistas, casas disqueras, eventos culturales… para asistir a sitios de Barranquilla, la Costa, Colombia y el exterior.En recompensa a esa repulsión por el alcohol, su amigo y médico de cabecera Antonio Saladen lo premió con una composición titulada: Markoté, la cual fue grabada en ritmo de fandango para el sello Curro por el maestro Manuel Villanueva, con el acompañamiento de la siempre recordada voz de Crescencio Camacho, y cuyas dos primeras estrofas dicen: Yo tengo un amigo que se llama Marco T./ pero cosa rara/ a él no le gusta bebé/ mas tengan cuidado muchachitas si lo ven/ no le gusta el trago/ pero mucho la mujé.- Tiene un bigotito piruetearero y socarrón / Mas les aseguro que nunca lo moja en ron/ Y sus cualidades él nunca las emplea mal/ Al hombre le dicen el ñero del terminal-.

CUANDO EL AMOR LLEGA ASÍ, DE ESA MANERA

Su cabello y bigotes color plomizo me traen a la memoria a los mejores actores de la época de oro del cine mexicano como Arturo de Córdova, El Indio Fernández y Luis Buñuel Portolés (español naturalizado mexicano), entre otros, quienes fueron filmados en blanco y negro para deleitar a centenares de generaciones en los años cincuenta, sesenta y setenta. Las mismas generaciones que iban a los teatros de cielos abiertos y cubiertos por un montón de estrellas en horas de la noche.“Allí, precisamente en uno de esos teatros, después de haber salido dos horas antes de una fiesta de cumpleaños, conocí con el mayor respeto a la que sería años más tarde mi esposa, Beatriz Elena Donado, quien me regaló 6 hermosos hijos, de los que sobreviven 5 y con quienes a veces sueño todavía acurrucándolos al pie de sus camas”.

CELIA CRUZ, DANIEL SANTOS, RENATO CAPRILES, ESTHER FORERO, SHAKIRA Y ANDRÉS CEPEDA

Markoté, con una rapidez pulida del tiempo que envidiaría cualquier joven de 15 años, me responde sobre los artistas de la vieja guardia y de hoy que más admira: “Celia Cruz, lo más grande que he conocido en la música. No porque haya sido mi amiga personal de tantos años, ni me haya regalado 17 corbatas que todavía conservo, ni porque me haya ofrecido, el día de mis cumpleaños, su concierto el 19 de septiembre de 1992 en el Estadio Metropolitano Roberto Flaco Meléndez, sino por su calidad. Daniel Santos, El Jefe, que con su voz nasal lo conquistó todo, musicalmente hablando, grabó de todo, y eso solo lo hace un grande.Renato Capriles, toda una institución del pentagrama musical latinoamericano. Ahí sigue vigente con su Orquesta Los Melódicos. Estercita Forero, por algo el colega Gustavo Castillo García la inmortalizó como La Novia de Barranquilla, y de Shakira te digo que es inmensa como artista y como persona, por eso la quieren en todo el mundo. Pasarán muchísimos años para que salga otra como ella. Otro muchacho muy bueno es Andrés Cepeda, ojo con él. Lo que quiero significar es que, a pesar de ser un amante empedernido de la música veterana, no soy ajeno a la nueva camada de artistas que están emergiendo en la farándula”.Como todo es intenso mientras dura la vida, y la misma vida es sutil en el imaginario del pueblo que se teje de acontecimientos sucedidos, al maestro Marco Tulio Barros Ariza, el mismo hombre que jamás ha utilizado los medios de comunicación para zaherir, agraviar o lanzar expresiones fuera de tono, le gustaría que lo recordaran con un acróstico tomado de las letras iniciales de sus nombres y apellidos:¡Mejor Tener en la vidaBastantesAmistades, corbatas, discos que cualesquiera otras cosas!

jueves, 4 de noviembre de 2010

FALLO DEL JURADO -QUINTO CONCURSO NACIONAL DE POESÍA ESTUDIANTIL INSTENALCO 2010

FALLO DEL QUINTO CONCURSO NACIONAL
DE POESÍA ESTUDIANTIL INSTENALCO 2010



El día domingo 31 de octubre de 2010, en La Casa de La Cultura de Santo Tomás, se reunió el Jurado del Quinto Concurso Nacional de Poesía Estudiantil 2010. El Jurado, integrado por Tatiana Guardiola Sarmiento, Licenciada en Idiomas de la Universidad del Atlántico. Especialista en Administración Educativa de la Universidad del Tolima. Columnista de opinión del periódico La Libertad; Pedro Conrado Cúdriz, sociólogo, poeta y crítico literario, y Julio Lara Orozco, poeta, abogado , después de leer los 79 trabajos llegados al certamen, de distintas instituciones educativas del país (Grados X y XI), decidió otorgar por unanimidad el Primer Puesto al poemario “UN POEMA DE VAMPIROS” firmado con el seudónimo de STARLA”. El Premio consiste en un millón de pesos ($ 1.000.000, o o) y la publicación de los poemas en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Igualmente el jurado decidió otorgar el segundo puesto al poemario: “UN SUEÑO IMPERFECTO” firmado con el seudónimo de “AGUSTINA FERNÁNDEZ”. El premio consistente en $ 200.000 y la publicación en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Además, el tercer puesto para el poemario “DESPLAZADOS” “firmado con el seudónimo de “AÍXA LOU DRAGO”. El premio es de $100.000 y la publicación en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Abiertas las plicas, el poemario ganador del primer Puesto corresponde a KIMBERLYN ESCOBAR ALTAMAR, alumna de Undécimo Grado del Colegio MAYOR DE BARRANQUILLA Y EL CARIBE de la ciudad de Barranquilla.
El segundo Puesto corresponde a JULIETH PAOLA MARTÍNEZ SÁNCHEZ, alumna de Undécimo Grado de la ESCUELA NORMAL SUPERIOR LA HACIENDA de la ciudad de Barranquilla.
Y el tercer lugar corresponde LORENA VANESSA DRAGO ARIZA, alumna de Undécimo Grado del INSTENALCO de la ciudad de Barranquilla.

Mención especial para el alumno Samuel Moreno Casadiego de décimo grado de LA ORDEN RELIGIOSA DE LAS ESCUELAS PÍAS Calasanz de Cúcuta, por su poemario “TIEMPO”, quien firmara con el seudónimo de ARENA Y FUEGO

El Jurado desea manifestar a las Directivas de INSTENALCO y al coordinador del evento literario, su interés en promover la literatura, sobre todo cuando este Concurso se seguirá convocando para bien de la escritura estética entre los estudiantes de la costa y Colombia. Y sinceramente, queremos expresar que la participación fluida y valiosa de estudiantes de todo el país en la creación poética, demuestra en cada joven un camino fértil y próspero hacia la lírica que busca en ella una auténtica forma de expresión original, divertida y de profundo crecimiento.
Encontrar un ganador resulta un oficio pretencioso, auscultar el alma de cada uno resulta imposible, intentamos tal vez hacer táctil la sensibilidad, creatividad que nos proporcionó la ventana de estos jóvenes hacia su visión de mundo y su particular forma de reinventarse.
Felicitaciones al artífice de esta propuesta: TITO MEJÍA SARMIENTO, a su rector MANUEL NARVÁEZ IGLESIAS, a su equipo de facilitadores y en fin, a toda la comunidad del INSTENALCO.

Firmado:


PEDRO CONRADO CUDRIZ TATIANA GUARDIOLA SARMIENTO JULIO LARA OROZCO

Dado en Santo Tomás, el día domingo 31 de octubre de 2010.