lunes, 22 de julio de 2013

Nueva Banda Latina
De: Santo Tomás para el mundo
Presentador:Tito "Sensación" Mejía

lunes, 15 de julio de 2013

domingo, 23 de junio de 2013



OBSESIONES DE DOS POETAS
Por TATIANA GUARDIOLA SARMIENTO
La capacidad de convertir las vivencias comunes y nuestras obsesiones a través de la palabra en la más sublime balada lírica, es una muestra del valor literario de las obras que hoy nos convocan, Memoria diaria de un condenado y, De la ciudad y sus amores ajenos de los autores tomasinos, Pedro Conrado Cúdriz y Tito Mejía Sarmiento, cuyos particulares estilos y madurez poética hacen de este trabajo a contracara, auténtico, universal e irrepetible.



Memoria diaria de un condenado, libro de poemas de Pedro Conrado Cúdriz, expresa con fechas desde el 9 de marzo hasta el 15 de octubre, las inquietudes de carácter existencial de una voz poética que se reconoce en una ciudad aletargada en la que cada día siente que comienza a morir enmarañado en el tedio, la rutina, la melancolía, el hastío que envuelve la simpleza de los días, mientras ausculta su lento trascurrir.



Es recurrente la protesta a una sociedad indolente, ciega ante las iniquidades y la injusticia social lo que se refleja en su poema Asombro, cuyo tema es un hombre que ante un cadáver de una mujer en una calle, abandona la indiferencia y se convierte en necrófilo como arma literaria para burlar el indiferente estado de postración del hombre ante el asecho de la muerte, en un país saturado de imágenes violentas, por ello el poeta revive la sensualidad de un cuerpo ‘’deseado para los pianos del sexo’. Detenerse en el cuerpo sin vida de una desconocida y recobrar el impacto perdido ante la desgracia reconcilia en este caso la dignidad humana, el poeta satiriza la insensibilidad humana que agobia a la sociedad, concediendo solo a los ciegos el don de observar con ojos de primera vez.



Y en Onomástico, el símil de un cumpleaños con copas, amigos, es un mordaz asomo del ritual del velorio , se establece la cosmovisión de la aldea en la relación hombre-muerte, el camarada yace alrededor de ellos, y no es más que un cadáver visto por los amigos que persisten en atribuirle condición de vivo a quien los abandonó.
La miseria y la desesperanza en una niña debajo del puente. El falseamiento de la vida urbana, se repite escupiendo frases que reprochan una existencia llena de máscaras y atajos.



El efecto poético de sus metáforas recurre a ecos de la infancia en Vieja fotografía, a la mención de animales especialmente perros e incluso en la portada, gatos asesinos, pájaros, caballos, instrumentos como el clarinete , los cuales hacen símil, personifican y armonizan con una lira que se revela como prueba de su intríngulis profunda y compleja.

En De la ciudad y sus amores ajenos, libro de poemas de Tito Mejía Sarmiento las obsesiones, punto de referencia del impulso creativo ubica a Tito frente al erotismo, del que Octavio Paz dice ‘’no es un imitación de la sexualidad, es su metáfora’’, buscar contenidos nuevos simbólicos y gozosos que no compiten con el sexo acrobático y la contemplación visual de lo pornográfico, o lo jocoso, se trata de un erotismo dignificado que ha ido madurando desinhibiendo la sacralidad corpórea en ritmo, figuras retóricas y lenguaje elevado para el disfrute de sus lectores.



El autor exalta el encuentro de los cuerpos, la contemplación del cuerpo femenino objeto del deseo, forja significados al acoplamiento, al placer, los sentidos, su mayor pericia es dar nombre a lo fugaz, lo evanescente, las sensaciones…



El poeta a su vez, conduce a la intimidad a una mujer frágil y poderosa, dominada, y le canta a la fascinación por el sexo consumado que lo sumerge en un vacío una liviandad de una esfera cósmica espiritual y mística. En sus versos la voz refleja la supremacía de quien ha amado a mas de mil mujeres, según evoca en un autorretrato en el poema El poeta flaco de la esquina azul y no se redime, ni pierde su virilidad conquistadora, la angustia de lo instantáneo, de lo efímero e indefinible, desemboca en la necesidad irrefrenable de elevar sus poemas a sus amadas para eternizarlas junto a los rituales, ceremonias de una danza corpórea súbita y breve como un relámpago y, jugar a la imposible posesión absoluta de la mujer.



Una identificación del yo con el mundo del erotismo y la sexualidad son para Tito Mejía Sarmiento, la potencia primera, sacraliza el sexo, el ritual de amarse responde al complejo ideológico que trasunta su obra, libera su conciencia intuitiva el componente sonoro, va mas allá de una pareja con cuerpo, rostro, nombre que en algunos casos es Penélope, Cleopatra, Lais de Corinto, Eva, Salome y la música de las palabras traspasa lo intangible de aquellas pasiones que desentraña el espíritu.



La denuncia social también contagia su intrincada en Hoy vino devora, la mama del hijo menor de tenorio, a visitarme por última vez, pareciera que quisiera hacer cambio de tono y los versos narran, sin presumir relato. También cuando menciona en Penélope a una mujer gruesa vendedora de bollos en el barrio abajo que aguarda el regreso de su amado rendido al feudo. Así mismo, en La mujer del marinero, se cuenta en el poema con epílogo de Pablo Neruda: Cleo, espera el regreso de su amado con la misma ansia como en la Odisea, Penélope espera el regreso de Ulises a su patria Ítaca, en el poema hace alusión a las estrellas naufragadas de Ítaca.



En el poema Vieja casa de bahareque es la nostalgia, su cuerpo alguna vez poseído al igual que la casa personifica su desnudo y avanzarlo… (De escalón a escalón hasta llegar a la enredadera de sus piernas). El erotismo bucal en morder los territorios femeninos en Ofrenda de cumpleaños.
En Vecina bajo la lluvia, se expresa la obnubilación ante la contemplación del cuerpo de la vecina el morbo que desencadena este acto clandestino a través de la poesía se eleva se erige en la ternura del deseo, hago referencia a un poema de Pablo Neruda en Residencias
El tango del viudo
por oírte orinar, en la oscuridad
en el fondo de la casa
como vertiendo una miel delgada, trémula, obstinada.
A Catherin Biller, directora francesa del cine declaró:“que hacer arte en este caso escribir sobre el sexo, solo se logra si uno logra liberarse de su propia censura que es la obscenidad” y Tito, agrego yo acá, es un maestro del erotismo poético
Tatiana Guardiola Sarmiento
Poeta Colombiana

martes, 18 de junio de 2013



Luís Altamiranda Sandoval, “Todo un veterano de la Salsa”

Por Tito Mejía Sarmiento



Luís Altamiranda Sandoval, locutor de mil batallas musicales, nació y creció como todo un bacán que se viste de vivos colores en el popularísimo barrio Rebolo de Barranquilla, oyendo una avalancha rítmica de son montuno, guaracha, charanga, pachanga, boogaloo, Jala – jala, latin Jazz, plena, descarga…o sea lo que se conoce con el nombre de Salsa, que entre otras cosas, lo atrapó por completo en el tiempo y que hasta el sol de hoy, lo tiene aún comprometido en lo que podría fácilmente denominarse como una “disputa perpetua con ese género” ya que sigue presentando todos los domingos con mucho éxito, el programa salsero Swing Latino “El estadero del aire”, que se difunde de 11 de la mañana hasta las 2 de la tarde por las ondas hertzianas de Madrigal Estéreo y, que cuenta según las encuestas con una envidiable audiencia sobre todo en los sectores del denominado Planeta Sur de Barranquilla y en el vecino municipio de Soledad; no importa que en su cabellera sigan cayendo hojas blancas plagadas de misterios, los cuales algunos, me son revelados con mucha humildad en esta crónica para la revista La Urraka Cartagena.



Altamiranda o “el Music Man”, como lo apodó su colega Abel González Chávez hace mucho tiempo, sabe perfectamente que /Pastorita tiene Guararé/, porque ella es su amiga del alma y la lleva en el corazón / como dice una célebre canción de La Sonora Ponceña.



Se abren las puertas de la radio



Después de haber obtenido su licencia de locutor profesional, comienza su carrera en la radio, en el programa “Voces de Soledad” que se emitía los domingos de 10:00 de la mañana a 12 del mediodía desde el radioteatro de Emisoras Unidas (Calle 34 con carrera 38 esquina) con la conducción de Efraín Mejía Donado, director de La Cumbia Soledeña, su primer maestro y padrino.“Ahí participaban entre otros, el famoso cantante Alci Acosta quien a la sazón comenzaba su vida artística como solista, Juancito Gallaspá, con su saxofón y clarinete, el poeta de los negros Pacho Bolaño y Bolisander Pacheco (Pachequín), el decimero Gabriel Segura, ya desaparecidos y por supuesto, La Cumbia Soledeña. Luego incursioné en Radio Minuto, la emisora pop - musical y complaciente, Radio Cumbia y por último, 25 años en calidad de director artístico en Olímpica A.M y Olímpica Estéreo 99.1, emisoras de la Organización Radial Olímpica”.



¡Cuándo la sintonía era total!

Este locutor a quien le llueven múltiples invitaciones casi todos los fines de semana en calidad de jurado de salsa en los principales estaderos de la ciudad, manifiesta tajantemente sin ínfulas que está orgulloso de haberle dado la oportunidad a muchos locutores de la Costa Caribe que han hecho historia, por ejemplo a Jairo Paba Salcedo en Olímpica A.M. a finales de los años 70, cuando nadie confiaba en él. “Jairo es el mejor locutor de cabina que hay en el país y cuidado, el mejor en América Latina. El mejor pagado. Es creativo, original. Cuando Mike Char, otro locutor fuera de serie y yo lo llamamos a la emisora, muchos decían que era un mojigato, que poníamos en ridículo la radio de nuestra ciudad y míralo donde está, dedo arriba como él mismo dice. También le tendí la mano a Jacob Guerra (q.e.p.d.), Luís Arias, Charlie Fernández, Andy Pérez, Humberto Ferrer, Edgar Castillo, Jimmy Páez Elles (q.e.p.d.), Ralphy Polo y a ti mismo, Tito. Quiero decirles a los lectores de La Urraka que, capítulo aparte merece Miguel Char Abdala. Sin temor a equivocarme, Mike Char como se le conoce artísticamente, ha sido en los últimos tiempos el hombre de la radio más completo en Colombia, conoce al dedillo todo lo relacionado con este medio de comunicación; es productor, ejecutivo brillante, como locutor posee una voz bien educada con tonos altos llenos de matices y además, es cantante y un furibundo amante de la salsa, pero más allá de esos atributos, repito, es una excelente persona y gran amigo. Estuve laborando a su lado por un espacio de 25 años… ¿Dígame usted si no tengo autoridad para ponderar sus virtudes? No es coba, lambonería, es la realidad de la vida, lo digo con toda sinceridad y el propio Mike sabe que es así”.



Cuando a Luís Altamiranda Sandoval, quien tiene para orgullo de él y su familia más de mil amigos entre artistas nacionales y extranjeros, le pregunto por los mejores momentos de su vida en la radio, cierra sus ojos y me habla con tonos de nostalgia, de alegrías, de esperanzas. Entonces, se peina sus gruesos bigotes con una elegancia excepcional como toda persona que viene de donde el mar se aparea con el río y, de donde el verso del bohémico compositor se escapa en cada rincón de la urbe, porque nos recuerda la brevedad del gozo y nuestras razones primeras, las que han ido diseñando el sentido y el itinerario de la búsqueda de esa felicidad caribeña muy singular que va gratificando nuestras raíces y a la vez fecundando más el amor de buen melómano que somos por antonomasia:



“Los años 70 y comienzo de los 80 fueron maravillosos, la familia se conglomeraba sanamente alrededor de Olímpica A.M. que era precisamente la emisora del pueblo, una manta tendida en todos los barrios de Barranquilla, modestia aparte, y con una programación musical de acuerdo con los gustos de los oyentes. Había una empatía hermosa con los mismos dueños de pick ups, que entre otras cosas, eran unas emisoras rodantes, creaciones netamente de los técnicos empíricos en electrónica de la Costa Atlántica, cuyas presentaciones y glosas eran identificadas por la voz de Mike Char. Recuerdo al Coreano, el Británico, el Rojo,el Timbalero, el Sibanicú, el Gran Fidel, el Gran Ché, el Gran Pijuán, el Gran Torres, el Isleño, el Solista, el Sicodélico, el Ray, el Concord… En Radio Olímpica A.M. había en sus comienzos radioperiódico y noticiero deportivo. En la parte musical realizamos el segundo programa de la salsa en Barranquilla desde los comienzos del 69 hasta el 72: Ritmo, fiesta y sabor, presentado por Miguel Char, Guillermo - Chicho - Barrios (q.e.p.d.) y mi persona. Con la salida de Chicho de Radio Olímpica, Miguel y yo creamos aquel muy escuchado programa: el Festival Antillano”.



La vida te da sorpresas, sorpresas tristes

La noticia se regó como pólvora aquel 10 de marzo de 1980: El locutor cartagenero Jimmy Páez Elles (El rey del Shabalá) de Olímpica A.M. murió al ser arrollado por una tractomula cuando venía de su ciudad natal para Barranquilla, conduciendo su motocicleta. El accidente ocurrió cerca a Isabel López, corregimiento de Sabanalarga a la una y cuarenta de la tarde:



“Todavía tengo grabado el timbre de la maravillosa y estentórea voz del mulato Jimmy Páez Elles, un locutor que trajimos de Cartagena para reforzar la nómina de acá, que había quedado descuadernada por la ida de dos estrellas nuestras de la época, Jairo Paba y Luís Arias, para Radio Universal de los hermanos Navarro, quienes les ofrecieron casa, carro, mejores salarios, pero a los pocos meses cuando recuperamos la sintonía, a los dos les tocó regresar. Recuerdo como si fuera hoy que ese día Jimmy debía sacarte a ti, Tito, que estabas locutando de doce a tres de la tarde. Sonaba por cierto la melodía titulada La rueda de la orquesta Solución de Puerto Rico, esa que en una de sus estrofas dice: / Tú eres la rueda, yo soy el camino, pasas encima de mí dando vueltas / Ese momento quedó clavado en mi corazón y en mi mente para siempre. El negro Jimmy tenía mucho futuro en la radio. También me dio duro y ese día, lloré con toda mi alma, la desaparición del gran periodista deportivo Fabio Poveda Márquez, otro grande de Colombia. Cuando murió Jacob Guerra Camacho, duré casi ocho días desanimado. Jacob era una de las mejores voces y gran maestro de ceremonias. Otro instante triste fue el día cuando me despidieron de la Organización Radial Olímpica (ORO). A nivel empresarial, todo normal; fueron decisiones de la empresa y que uno tuvo que aceptar indeclinablemente. Desde el punto de vista de la forma en que se hizo realmente el despido, no fue lo que yo hubiese deseado. Fue muy duro para mí, pero bueno ese mal rato lo asumí sin ninguna clase de resentimiento, además ese episodio no ha opacado todo lo positivo que experimenté en mis 25 años continuos, en una empresa radial a la cual le entregué todo mi cariño, mis fuerzas con mucha dedicación, mi vida. Además de contribuir un poco colocando un ladrillito en los cimientos de lo que es hoy en día esa maravillosa empresa, orgullo de Barranquilla para Colombia, y que aún sigo queriendo”.



Swing latino: “El estadero del aire”

Todos los domingos, “Altamiranda sale de su casa ubicada en el barrio El Silencio de la carrera 26C2No. 79-22 a las nueve y treinta de la mañana, directo a Madrigal Estéreo. Mientras conduce su carro, mueve su cabeza de lado a lado. Silba y tararea como si parodiara al gran Joe Arroyo con su famosa melodía “Tania”: / Voy a la ciudad, voy a trabajar ahí está el placer, lo voy a buscar. ¿Cómo me llaman? Eso no importa, yo te vengo a buscar, mamá. Te vengo a buscar, ¡Oh Tania, Tania! Yeah!



Ya en plena faena laboral dominical, ordena al control de turno que inicie el programa Swing Latino, el estadero del aire con el tema salsero: “El tumbao y Celia”, interpretado por la guarachera de Cuba, Celia Cruz & Johnny Pacheco. Definitivamente, este hombre es todo un veterano de la salsa por donde se le mire.



domingo, 16 de junio de 2013






Si hoy día del padre, estuvieras a mi lado, viejo César Mejía Pizarro (TITO)



Por Tito Mejía Sarmiento



Imposible silenciar tu voz de mis oídos, papá.

Borrar tu imagen de mi memoria, también es imposible.

Desprender tu abrazo de mi cuerpo, es mucho más que imposible.

Tu piel es mi piel, viejo Tito.

Recojo el abril de tu vida para la mía, mi viejo amado.

Tus consejos jamás se gastarán, te lo juro,

porque los guardaré en mi corazón,

y tu inteligencia de contador empírico,

y hablante de dos idiomas (español e inglés) mucho menos,

porque será el manual de presencias

para los días que me siguen en esta carrera febril sin metas,

mi contertulio amado.



Ahora cuando acudo a los predios de mi infancia,

me acuerdo de ti, enseñándome

cómo manejar la primera bicicleta “Royal florido”

que me trajo el niño Dios por los años 60,

mientras Cipriano, Arnaldo y Nelson

se desdoblaban en cólera porque sus barcos piratas

no querían partir de aquel puerto imaginario

de la alberca que tenía mi abuela María Guadalupe

en aquel inmenso patio de arena blanca de su casa.



Cómo olvidarme papá,

de la cotidianidad de tu mundo interior

que transportabas a la esfera de la ternura

de la vieja Eloina, quien entre otras cosas,

te aguantó durante muchos años

las travesuras del Casanova enamorador

que fuiste y quien ahora tan débil y triste,

te va a esperar impaciente en la terraza de la casa

como si te hubieras ido de viaje.

Te va a estar esperando para que bailes con ella magistralmente,

la canción “El Guayacán” interpretada por Lizandro Meza

que tanto te gustaba y el vals “Los bosques de Viena” de Johann Strauss.



¡Papá, yo quiero ser tu yo, disperso en mil amores!

Viejo Tito, en estos momentos la razón se levanta,

rompe los esquemas tangibles y la tristeza por otro lado,

toca el portón de las angustias,

traspasa el tiempo de evocaciones viejas con su aguda lanza,

mientras las huellas de la vida

quedan impresas en los ojos del alma

para siempre con sus lágrimas furtivas y rebeldes.



Entonces, sólo quedan entre otras cosas,

las fotografías sonrientes de épocas festivas, extrañas

y el cenicero con el último cigarro que fumaste

mientras jugabas dominó todos los domingos

en “El Nuevo Mundo” con tus amigos Rafael Visbal, el mono Bibio,

mis tíos Néstor y Gustavo entre otros ,

la infaltable botella de menticol

y la libreta de apuntes con tu rosario de palabras en la mesita de noche ,

en un intento de amor sin despedida, viejo hermoso.



Y también por supuesto, quedan Bertha, Vilma,

Mirna, Libia, Germán, Alex, Alejandra

y Kito escuchando tus pasos

con un amor verdadero y transitando caminos

sin tus manos por el resto de la casa.

Me queda un olvido repleto de recuerdos que eres tú, papá querido.

¡Qué orgulloso me siento de ti, papá!

¡Te amaré siempre, mi querido viejo Tito!



Tu hijo, Tito Mejía Sarmiento.

Poeta Colombiano







jueves, 13 de junio de 2013

La Urraka Cartagena: El ojo de la cerradura

La Urraka Cartagena: El ojo de la cerradura: Luís Altamiranda Sandoval, “Todo un veterano de la Salsa” Por Tito  Mejía Sarmiento Luís Altamiranda Sandoval, locutor de mil batalla...