M E T A M O R F O S I S
Amanecí extrañamente
convertido en ave migratoria,
y decidí en el acto, la travesía por todos los océanos
como esclavo orgulloso de los vientos.
Desde arriba la vida es un milagro abierto:
La fruta madura, el hombre enfrentado al propio hombre,
una pareja haciendo el amor en pleno parque, un campesino caído
en su fracaso, niños abandonados, casas sangrando a puro dolor
y dejando oscuras y densas cicatrices en el alma,
y por supuesto, la sonrisa bajo el sol donde tú brillas.
Desde arriba se palpa todo,
excepto la bala que atravesó mi corazón
y quebró para siempre mis alas,
convirtiéndome ahora en parte
de un exquisito plato
del más famoso restaurante de Nueva York.
Tito Mejía Sarmiento
PENÉLOPE
Penélope, gruesa morena
y vociferante vendedora de bollos en el barrio Abajo,
no ha querido salir de su alcoba
desde que Odiseo partió para la capital.
Teme que una lluvia de múltiples requiebros
la sorprenda en la calle y borre para siempre,
el canto de amor que su guerrero amante
dejó regado por toda su piel.
Ahora, Penélope teje la madeja de sus tardes,
moliendo maíz para que su hija mayor
venda por ella el producto casero
hasta cuando Odiseo culmine su misión de leyenda urbana
ante la rendición del feudo.
Tito Mejía Sarmiento
DESEQUILIBRIO
Nube Luz trabaja en la capital, en una casa adinerada. Allí cocina, lava, plancha y debe dejar, entre otros menesteres, bien relucientes, los pisos para que se reflejen las ropas de marca que usan sus patrones e hijos. Además, casi todas las noches, por orden superior, tiene que abrirle la puerta de su alcoba, al “bebé” de la casa, quien está en pleno proceso de desarrollo. Es decir, Nube Luz entrega su piel analfabeta por necesidad.
Cada quince días, espera ansiosa su jornada de asueto para irse a su provincia natal, donde su marido (imposibilitado por una bala perdida) y sus tres hijos pequeños con hambre, pero con unos deseos infinitos de vivir, la llenan de sorpresas, mientras en la hornilla, una olla hierve lágrimas sin compasión.
Tito Mejía Sarmiento
viernes, 27 de mayo de 2011
lunes, 2 de mayo de 2011
Carta abierta a mi hermano Nelson Mejía
CARTA ABIERTA A MI HERMANO NELSON MEJÍA SARMIENTO
“Asesinado el alcalde de Santo Tomás, Nelson Mejía Sarmiento,
frente a las instalaciones del DAS, el 29 de abril de 2004”
Titulares de prensa
frente a las instalaciones del DAS, el 29 de abril de 2004”
Titulares de prensa
Por Tito Mejía Sarmiento.
Hoy 29 de abril del 2011, te escribo para saber dónde estás. Cuéntame cómo vives. Dime sencilla y llanamente, cómo son tus días porque en cuanto a los míos sin ti, son profundamente tristes desde las rurales mañanas hasta cuando las tardes se pierden en el extraño abrazo de las noches que los acuna. Te cuento que casi todos los días, en el marginal instante de los silencios, lloro calladamente, hablo de ti para mis adentros, sonrío por 29 segundos y, es entonces, cuando me parece escuchar tu voz que se prolonga no sólo en mis oídos precisamente por 29 segundos, otra vez el número 29, sino en mi fértil corazón, donde comienza a echar raíces sagazmente la esperanza de no perderte en el espacio que ahonda el vacío inabordable de la razón de ser o la locura imprevista del tiempo dolorosamente resignado, mi amado Nelson.
Tantos acontecimientos han pasado a través del blancor imprevisto de los días en estos últimos siete años que, narrarlos todos en una cuartilla, es imposible, pero trataré en lo que se pueda, ser lo más conciso y puntual, mi adorado hermano del alma:
El viejo Tito, falleció este 11 de abril a las cuatro y diez de la madrugada en la Cínica Mediesp, producto de una fuerte gripe y una inclemente artritis que lo dejó inmóvil. Te cuento que a pesar de sus 92 años de edad, tenía su visión, audición y mente incólumes. Y cuando se veía rodeado por seres de tu misma sangre, preguntaba mucho por ti.
En cuanto a la vieja Eloina, te cuento que hay ocasiones en que pierde el sentido de las proporciones, y se enlaguna en la intrépida angustia de hallarte en casa o en un paisaje paradojal, quedando atrapada además, en un llanto cuasi eterno hasta cuando uno de nosotros: Cipriano, Arnaldo, Bertha, Vilma, Alejandra, Alex, Kito o yo, la devolvemos a la realidad de manera injusta, no sin antes pasar por un desmedido torbellino de dolor.
Tu esposa Onésima y tus hijos prefieren guardarse sus pesares en un respetuoso silencio y acrobacias sálmicas, sin olvidarte como es lógico un solo instante de sus vidas, sobre todo en las noches cuando los pájaros se alistan para surcar las casas arrastrando el amanecer.
De política te digo que, muchos dirigentes han olvidado los compromisos adquiridos con en el pueblo. Hay una especie de arroyo sin cauce, y en aras de contribuir con el desarrollo integral de Santo Tomás, en donde la realización de grandes obras cobren vida o se vuelvan a ver como producto de una verdadera gestión, entrega, sacrificio y, en donde además, se sienta la mano amiga con el prójimo como cuando tú fuiste alcalde en dos oportunidades, muchos seguidores tuyos están convocando reuniones para hallar nueva alternativa de poder.
¡Toda la vida es ahora, hermano!
Tantos acontecimientos han pasado a través del blancor imprevisto de los días en estos últimos siete años que, narrarlos todos en una cuartilla, es imposible, pero trataré en lo que se pueda, ser lo más conciso y puntual, mi adorado hermano del alma:
El viejo Tito, falleció este 11 de abril a las cuatro y diez de la madrugada en la Cínica Mediesp, producto de una fuerte gripe y una inclemente artritis que lo dejó inmóvil. Te cuento que a pesar de sus 92 años de edad, tenía su visión, audición y mente incólumes. Y cuando se veía rodeado por seres de tu misma sangre, preguntaba mucho por ti.
En cuanto a la vieja Eloina, te cuento que hay ocasiones en que pierde el sentido de las proporciones, y se enlaguna en la intrépida angustia de hallarte en casa o en un paisaje paradojal, quedando atrapada además, en un llanto cuasi eterno hasta cuando uno de nosotros: Cipriano, Arnaldo, Bertha, Vilma, Alejandra, Alex, Kito o yo, la devolvemos a la realidad de manera injusta, no sin antes pasar por un desmedido torbellino de dolor.
Tu esposa Onésima y tus hijos prefieren guardarse sus pesares en un respetuoso silencio y acrobacias sálmicas, sin olvidarte como es lógico un solo instante de sus vidas, sobre todo en las noches cuando los pájaros se alistan para surcar las casas arrastrando el amanecer.
De política te digo que, muchos dirigentes han olvidado los compromisos adquiridos con en el pueblo. Hay una especie de arroyo sin cauce, y en aras de contribuir con el desarrollo integral de Santo Tomás, en donde la realización de grandes obras cobren vida o se vuelvan a ver como producto de una verdadera gestión, entrega, sacrificio y, en donde además, se sienta la mano amiga con el prójimo como cuando tú fuiste alcalde en dos oportunidades, muchos seguidores tuyos están convocando reuniones para hallar nueva alternativa de poder.
¡Toda la vida es ahora, hermano!
Atte. Tito Mejía Sarmiento
jueves, 21 de abril de 2011
A la memoria de mi padre, César Eurípides Mejía Pizarro
¡Orgulloso me siento de ti, papá!
¡Orgulloso me siento de ti, papá!
Imposible silenciar tu voz de mis oídos, papá. Borrar tu imagen de mi memoria, también es imposible. Desprender tu abrazo de mi cuerpo, es mucho más que imposible. Tu piel es mi piel, viejo Tito.
Recojo el abril de tu vida para la mía, mi viejo amado. Tus consejos jamás se gastarán, te lo juro, porque los guardaré en mi corazón, y tu inteligencia de contador empírico, y hablante de dos idiomas (español e inglés) mucho menos, porque será el manual de presencias para los días que me siguen en esta carrera febril sin metas, mi contertulio amado.
Ahora cuando acudo a los predios de mi infancia, me acuerdo de ti, enseñándome cómo manejar la primera bicicleta “Royal florido” que me trajo el niño Dios por los años 60, mientras Cipriano, Arnaldo y Nelson se desdoblaban en cólera porque sus barcos piratas no querían partir de aquel puerto imaginario de la alberca que tenía mi abuela María Guadalupe en aquel inmenso patio de arena blanca de su casa.
Cómo olvidarme papá, de la cotidianidad de tu mundo interior que transportabas a la esfera de la ternura de la vieja Eloina, quien entre otras cosas, te aguantó durante muchos años las travesuras del Casanova enamorador que fuiste y quien ahora tan débil y triste, te va a esperar impaciente en la terraza de la casa como si te hubieras ido de viaje. Te va a estar esperando para que bailes con ella magistralmente, la canción “El Guayacán” interpretada por Lizandro Meza que tanto te gustaba y el vals “Los bosques de Viena” de Johann Strauss.
¡Papá, yo quiero ser tu yo, disperso en mil amores!
Viejo Tito, en estos momentos la razón se levanta, rompe los esquemas tangibles y la tristeza por otro lado, toca el portón de las angustias, traspasa el tiempo de evocaciones viejas con su aguda lanza, mientras las huellas de la vida quedan impresas en los ojos del alma para siempre con sus lágrimas furtivas y rebeldes.
Entonces, sólo quedarán entre otras cosas, las fotografías sonrientes de épocas festivas, extrañas y el cenicero con el último cigarro que fumaste mientras jugabas dominó todos los domingos en El Nuevo Mundo con tus amigos Rafael Visbal, el mono Bibio, mis tíos Néstor y Gustavo entre otros , la infaltable botella de menticol y la libreta de apuntes con tu rosario de palabras en la mesita de noche , en un intento de amor sin despedida, viejo hermoso.
Y también por supuesto, quedarán Bertha, Vilma, Mirna, Libia, Germán, Alex, Alejandra y Kito escuchando tus pasos con un amor verdadero y transitando caminos sin tus manos por el resto de la casa. Me queda un olvido repleto de recuerdos que eres tú, papá querido. ¡Qué orgulloso me siento de ti, papá! ¡Te amaré siempre, mi querido viejo Tito!
Tu hijo, Tito Mejía Sarmiento.
Poeta Colombiano
Recojo el abril de tu vida para la mía, mi viejo amado. Tus consejos jamás se gastarán, te lo juro, porque los guardaré en mi corazón, y tu inteligencia de contador empírico, y hablante de dos idiomas (español e inglés) mucho menos, porque será el manual de presencias para los días que me siguen en esta carrera febril sin metas, mi contertulio amado.
Ahora cuando acudo a los predios de mi infancia, me acuerdo de ti, enseñándome cómo manejar la primera bicicleta “Royal florido” que me trajo el niño Dios por los años 60, mientras Cipriano, Arnaldo y Nelson se desdoblaban en cólera porque sus barcos piratas no querían partir de aquel puerto imaginario de la alberca que tenía mi abuela María Guadalupe en aquel inmenso patio de arena blanca de su casa.
Cómo olvidarme papá, de la cotidianidad de tu mundo interior que transportabas a la esfera de la ternura de la vieja Eloina, quien entre otras cosas, te aguantó durante muchos años las travesuras del Casanova enamorador que fuiste y quien ahora tan débil y triste, te va a esperar impaciente en la terraza de la casa como si te hubieras ido de viaje. Te va a estar esperando para que bailes con ella magistralmente, la canción “El Guayacán” interpretada por Lizandro Meza que tanto te gustaba y el vals “Los bosques de Viena” de Johann Strauss.
¡Papá, yo quiero ser tu yo, disperso en mil amores!
Viejo Tito, en estos momentos la razón se levanta, rompe los esquemas tangibles y la tristeza por otro lado, toca el portón de las angustias, traspasa el tiempo de evocaciones viejas con su aguda lanza, mientras las huellas de la vida quedan impresas en los ojos del alma para siempre con sus lágrimas furtivas y rebeldes.
Entonces, sólo quedarán entre otras cosas, las fotografías sonrientes de épocas festivas, extrañas y el cenicero con el último cigarro que fumaste mientras jugabas dominó todos los domingos en El Nuevo Mundo con tus amigos Rafael Visbal, el mono Bibio, mis tíos Néstor y Gustavo entre otros , la infaltable botella de menticol y la libreta de apuntes con tu rosario de palabras en la mesita de noche , en un intento de amor sin despedida, viejo hermoso.
Y también por supuesto, quedarán Bertha, Vilma, Mirna, Libia, Germán, Alex, Alejandra y Kito escuchando tus pasos con un amor verdadero y transitando caminos sin tus manos por el resto de la casa. Me queda un olvido repleto de recuerdos que eres tú, papá querido. ¡Qué orgulloso me siento de ti, papá! ¡Te amaré siempre, mi querido viejo Tito!
Tu hijo, Tito Mejía Sarmiento.
Poeta Colombiano
domingo, 20 de febrero de 2011
Publicado en LATITUD del HERALDO dominical, 20 de febreo de 2011
Mario Miranda: el hombre que fue un fenómeno
Por Tito "Sensación" Mejía
Mario Miranda: el hombre que fue un fenómeno
Por Tito "Sensación" Mejía
Por la acera de la avenida Olaya Herrera con la calle 53, Mario Miranda Marañón, el hombre de las tres emes, el mismo boxeador carismático y prolífico que por la década de los 80 se convertiría, guardando las proporciones, en el mejor pagado de Colombia, ya que se daba el lujo de llenar todos los escenarios deportivos donde se presentaba con su boxeo cambiante. Imantado por los dioses del arte de fistiana, caminaba con su aspecto sencillo y pinta de galán de cine con un libro de boxeo, como ha de ser, bajo el brazo.
Ahora, al pasar junto a un puesto de periódicos y revistas de la esquina, se quita sus gafas Ray - Ban y se detiene a hojear EL HERALDO, ejemplar que compra todas las mañanas, antes de irse a monitorear de lunes a viernes a una camada de boxeadores aficionados y profesionales en el gimnasio del estadio Metropolitano: “Creo, sin temor a equivocarme, que muy pronto tendremos nuevos campeones mundiales. Hay tres muchachos, pero no te digo sus nombres porque después los enferman, los endiosan, y les pasa como a mí, que me dejé llevar por falsos amigos, por la ruta del placer prohibido...y cuando quise despertar, abrir nuevos caminos, era tarde y se me vino la noche encima”, me dice con una pena superlativa y con la culpabilidad de una parte non sancta, y sonora como el tañido de la campana entre asalto y asalto de su pasado.
Boxeador por accidente.
Cuando contaba con escasos 13 años y sufría de tabardillo, este gran estelar boxeador barranquillero nacido el 15 de mayo de 1960, se dirigió una mañana de octubre a la Piscina Olímpica, motivado por la práctica de la natación, pero ese día no abrieron las instalaciones del escenario deportivo por reparaciones internas, y entonces, como buceando en el entorno de la fragilidad de aquel instante, notó que una de las puertas del colindante Coliseo Cubierto Humberto Perea estaba abierta de par en par y sin pensarlo dos veces entró al tinglado que años más tarde le daría la gloria y el rótulo del boxeador más taquillero en la historia de Colombia.
“Recuerdo como si fuera hoy que el desaparecido entrenador de boxeo Antonio Cochise Orozco me dijo: ¡Hey, cabellón, ¿quieres guantear con ese muchacho que está practicando allá? Ese otro era nada menos que Pedro El Látigo Vélez.
Me dio una paliza de padre y señor mío, que llegué a la casa empapado de miedo, con los ojos bien hinchados, la boca partida, la nariz rota. Pero me la desquité años más tarde cuando nos enfrentamos con público, jueces, en fin, todo, y lo hice retirar del boxeo para siempre.
Creo, que desde aquella ocasión nació mi amor por el deporte de las ‘narices chatas’ y luego, con la ayuda de mis mentores comencé a ascender rápidamente en los campos aficionado y profesional, derrotando por knock out fulminante y técnico o por decisión unánime de los jueces a todo el que se me atravesara en el ring.
Lógicamente, también comencé a amasar una fortuna económica que, a pesar de mis locuras, hoy todavía se ve reflejada en bienes raíces y otras propiedades que me dan para vivir bien al lado de mi esposa Jackeline de Castro, en el popularísimo Barrio Abajo y con tres de los siete hijos que tengo, de los cuales cuatro son profesionales, y, lo más importante: sin tomarme un solo trago de ron, ni fumarme un cigarrillo desde hace 20 años.
Estoy dedicado plenamente a entrenar a mis pupilos y a comentar sobre boxeo en la sección Suena la campana, en los noticieros de Lao Herrera y Roy Vergara, que se difunden por Radio Tropical y Radio Libertad, respectivamente”.
Me dio una paliza de padre y señor mío, que llegué a la casa empapado de miedo, con los ojos bien hinchados, la boca partida, la nariz rota. Pero me la desquité años más tarde cuando nos enfrentamos con público, jueces, en fin, todo, y lo hice retirar del boxeo para siempre.
Creo, que desde aquella ocasión nació mi amor por el deporte de las ‘narices chatas’ y luego, con la ayuda de mis mentores comencé a ascender rápidamente en los campos aficionado y profesional, derrotando por knock out fulminante y técnico o por decisión unánime de los jueces a todo el que se me atravesara en el ring.
Lógicamente, también comencé a amasar una fortuna económica que, a pesar de mis locuras, hoy todavía se ve reflejada en bienes raíces y otras propiedades que me dan para vivir bien al lado de mi esposa Jackeline de Castro, en el popularísimo Barrio Abajo y con tres de los siete hijos que tengo, de los cuales cuatro son profesionales, y, lo más importante: sin tomarme un solo trago de ron, ni fumarme un cigarrillo desde hace 20 años.
Estoy dedicado plenamente a entrenar a mis pupilos y a comentar sobre boxeo en la sección Suena la campana, en los noticieros de Lao Herrera y Roy Vergara, que se difunden por Radio Tropical y Radio Libertad, respectivamente”.
Nuevo ídolo en Colombia.
Los amantes del boxeo que asistieron la noche del 9 junio de 1979 al Humberto Perea vieron nacer a un nuevo ídolo del boxeo colombiano: un muchacho enjuto, cabellón, con más pinta de cantante de rock que de púgil del peso gallo, quien derrotaba al cartagenero Edelmiro Cassiani por decisió.
Sentí una emoción muy fuerte cuando el público coreaba: ¡Dale flaco, dale! ¡Dale, cabellón, dale!. Era mi primera pelea como profesional. Al día siguiente aparecí en casi todos los periódicos del país. Recuerdo que Fabio Poveda Márquez comenzó su programa diciendo: ¡Mario Miranda Marañón, el nuevo fenómeno del boxeo en Colombia, amables oyentes!”.
Sentí una emoción muy fuerte cuando el público coreaba: ¡Dale flaco, dale! ¡Dale, cabellón, dale!. Era mi primera pelea como profesional. Al día siguiente aparecí en casi todos los periódicos del país. Recuerdo que Fabio Poveda Márquez comenzó su programa diciendo: ¡Mario Miranda Marañón, el nuevo fenómeno del boxeo en Colombia, amables oyentes!”.
Gancho para la TV nacional.
Era tanto el impacto y el carisma que este boxeador estaba generando en el peso gallo y algunas veces en el peso pluma en todas las esferas de la nación, que el 27 de mayo de 1981, el gobierno nacional, a través del Ministerio de Comunicaciones, en cabeza de Antonio Abello Roca, autorizó la descentralización de la televisión nacional con la transmisión en directo, desde el Coliseo Humberto Perea de la pelea por el título continental de las Américas en el peso pluma, entre el mexicano Guillermo El Lobo Morales y Mario Miranda, teniendo como gancho la presencia de la diva del momento, la actriz Amparo Grisales.
“Gané por decisión y después, todos los promotores solicitaban mi actuación cada dos meses. Era la maquinita de hacer plata, comentaba la gente, hecho que me perjudicó también en mi carrera, como sucedió con la pelea por el título mundial pluma con el portorriqueño Juan Laporte, donde la preparación no fue la mejor por muchos motivos”.
“Gané por decisión y después, todos los promotores solicitaban mi actuación cada dos meses. Era la maquinita de hacer plata, comentaba la gente, hecho que me perjudicó también en mi carrera, como sucedió con la pelea por el título mundial pluma con el portorriqueño Juan Laporte, donde la preparación no fue la mejor por muchos motivos”.
Una doble frustración.
En la madrugada del 12 de agosto de 1982, el mundo del boxeo se enteró de la trágica muerte del campeón mundial del peso pluma, el mexicano Salvador Sánchez en un accidente automovilístico.
Al momento de su muerte, se planeaba una súper pelea entre Salvador Sánchez y Alexis Argüello, revanchas contra Juan Laporte y Wilfredo Gómez, y por supuesto una pelea por el título mundial contra el retador número uno del mundo de ese entonces Mario Miranda. A raíz de ese hecho, el promotor cubano Tuto Zabala, representante de púgiles latinos ante Don King dijo que Miranda Marañón debería pelear obligatoriamente contra Laporte por el título mundial vacante en el Madison Square Garden.
Al momento de su muerte, se planeaba una súper pelea entre Salvador Sánchez y Alexis Argüello, revanchas contra Juan Laporte y Wilfredo Gómez, y por supuesto una pelea por el título mundial contra el retador número uno del mundo de ese entonces Mario Miranda. A raíz de ese hecho, el promotor cubano Tuto Zabala, representante de púgiles latinos ante Don King dijo que Miranda Marañón debería pelear obligatoriamente contra Laporte por el título mundial vacante en el Madison Square Garden.
“Te soy sincero, ese día estaba nervioso de pies a cabeza, no me sentía seguro con la preparación. Además, lo digo con toda la sinceridad que me cabe en el alma, estaba afligido por la muerte de Salvador Sánchez. De pronto, enfrentándome a él, otro gallo hubiese cantado habría estudiado su estilo. Ya todos saben lo que pasó, no salí a pelear en el round once porque estaba cansadísimo, y entonces el arbitro le levantó el brazo a Laporte como el nuevo campeón mundial del peso pluma.
Pocos meses después me recuperé emocionalmente y seguí ganando combates. Llegué a ser nuevamente retador número uno, pero la oportunidad de títulos mundiales no se dio. Luego, me fui a Winnipeg (Canadá), donde trabajé 10 años en una multinacional de excavaciones y boxeando, hasta cuando hice mi última pelea como profesional, el 3 de junio de 2004, ganándole por decisión unánime en 4 asaltos a Billy Tibbs”.
Pocos meses después me recuperé emocionalmente y seguí ganando combates. Llegué a ser nuevamente retador número uno, pero la oportunidad de títulos mundiales no se dio. Luego, me fui a Winnipeg (Canadá), donde trabajé 10 años en una multinacional de excavaciones y boxeando, hasta cuando hice mi última pelea como profesional, el 3 de junio de 2004, ganándole por decisión unánime en 4 asaltos a Billy Tibbs”.
Proyectos.
Hoy, este hombre que sigue enamorado del boxeo, que en el campo aficionado realizó 45 peleas, perdiendo solo 5, campeón nacional junior y declarado el boxeador más técnico del torneo en Bucaramanga, que en el profesionalismo combatió en 47, ganando 42, 25 por knock out, empatando 2 y perdiendo 3, quiere ver inmortalizada su grandeza en un escenario que lleve su nombre.
Anhela que se recupere el Coliseo Cubierto Humberto Perea (para ello confía en el alcalde Char y el gobernador Verano), para cristalizar un proyecto sobre la enseñanza del boxeo, para que llegue a un sitial de preferencia, no solo a nivel nacional sino internacional.
Anhela que se recupere el Coliseo Cubierto Humberto Perea (para ello confía en el alcalde Char y el gobernador Verano), para cristalizar un proyecto sobre la enseñanza del boxeo, para que llegue a un sitial de preferencia, no solo a nivel nacional sino internacional.
Por Tito ‘Sensación’ Mejía
jueves, 9 de diciembre de 2010
Markoté, un hombre de muchas corbatas y sonrisas
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Markoté, un hombre de muchas corbatas y sonrisas
Ha sido director de Emisoras Unidas, jurado del Festival de Orquestas y, desde hace 35 años, relacionista de Los Melódicos. / Jairo Buitrago
Por Tito Sensación Mejía
Me dediqué por muchas horas, como el famoso detective Sherlock Holmes, a seguirle los pasos al veterano hombre de la radio y del periodismo Marco T. Barros Ariza, sin que él se diera cuenta de mi recorrido sigiloso de su casa a sus lugares de trabajo, y viceversa.Me llamó poderosamente la atención su andar seguro, recto, su jovialidad, su elegancia en el hablar, su fino humor al contestar efusivamente el saludo de muchas personas del común, de la radio, la televisión, lectores suyos, críticos y colegas que le abordaban y que, a decir verdad, le tienen un aprecio superlativo por las mismas manifestaciones que le exteriorizan y, por supuesto, su infaltable corbata (su colección pasa de miles, ya que las usa desde cuando hizo la primera comunión a la edad de 12 años, en la iglesia de Chiquinquirá), que combinaba con su vestimenta diaria y que lo hacían ver como en efecto es, un gentilhombre, o como dice el colega Pepe Sánchez: “Markoté es el caballero que encarna el espíritu del barranquillero antiguo, y del hombre de radio de antaño, reposado y elocuente, que ya le habían mostrado al mundo figuras con la calidad de Juan Eugenio Cañavera, Elías Pellet Buitrago, Alfonso Rosales Navarro, Edgardo de Castro y decenas más de coterráneos que se encargaron de demostrarle al país que Barranquilla fue la verdadera cuna de la civilización en Colombia”.
CARRERA BRILLANTE
Las horas nunca pasan en balde –me digo para mis adentros cuando llego a su residencia de la calle 75 No. 44- 56. Lo primero que hace es soltarme un “Primero Dios, bienvenido a mi casa, maestro Tito”, cuando los últimos rayos de un sol asustado por estos días lo iluminaban todo, enalteciendo momentáneamente con radiantes colores unas tonalidades que muy poco se están viendo en Barranquilla por la temporada invernal que nos azota.Enciendo la grabadora y su voz parece seguir el compás del señorío de tantos años: “Nací un miércoles 19 de septiembre de 1922, a las cuatro y treinta de la tarde, en la Calle Sello con la Carrera Concordia, barrio San Roque de Barranquilla, y allí crecí, pudiendo valorar rápido el significado de unos maltrechos conceptos en el mundo actual: trabajo, respeto y dignidad.Me inicié en esto del periodismo con tarjeta profesional 421 del M.E.N., en el año de 1954, en Cartagena de Indias, en la jefatura del Terminal, de donde obtuve una modesta pensión en 1967.Además, laboré en Emisoras Fuentes, al lado de los recordados periodistas Fat Lavalle, Napoleón Perea Castro, Melanio Porto Ariza y Édgar García Ochoa, el popular Flash, cubriendo deportes y farándula. Estando en la ciudad amurallada, fundé la famosa Orquesta del Terminal, descubrí al que sería años más tarde uno de los más grandes cantantes de Los Corraleros del Majagual, Eliseo Trabalenguas Herrera.Regreso a Barranquilla en 1968, me vinculo como Jefe de Producción de Discos Tropical, y posteriormente fui director de Emisoras Unidas. Luego creo el programa Candilejas por la ya desaparecida Onda Nueva, del gran amigo y colega Jaime El Coloso Jiménez. Más adelante, dirijo el programa Reportajes Espectaculares, por Emisora Atlántico, y en horas de la noche hago las veces de corrector de estilo y jefe de Redacción del Diario La Libertad, del apreciado Roberto Esper Rebaje.Desde el año 1993, realizo el programa Recuerdos con Markoté, hoy por Radio Tropical, los sábados de dos a tres de la tarde, antes por Radio Cultural Uniautónoma Estéreo. Soy relacionista público desde hace más de 35 años de la Orquesta Los Melódicos de Venezuela.He sido jurado en el Festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla. Participo en la sección ‘Los miércoles del recuerdo’ en el programa Satélite, que dirige Abel González Chávez por Emisora Atlántico, y escribo todos los jueves mi columna ‘¿Sabía Usted que...?’, en el periódico La Libertad”.
ESPECIE EN VÍAS DE EXTINCIÓN
Me atrevo a decir, sin exageración, que Markoté es una especie en vías de extinción dentro de las comunicaciones sociales por su capacidad, su jovialidad, su don de gentes, su vitalidad y, sobre todo, por su recia disciplina demostrada durante sus 88 años de vida: un hombre que jamás se ha llevado un trago de ron, cerveza, whisky o champaña a la boca, a pesar de recibir consuetudinariamente múltiples invitaciones de artistas, casas disqueras, eventos culturales… para asistir a sitios de Barranquilla, la Costa, Colombia y el exterior.En recompensa a esa repulsión por el alcohol, su amigo y médico de cabecera Antonio Saladen lo premió con una composición titulada: Markoté, la cual fue grabada en ritmo de fandango para el sello Curro por el maestro Manuel Villanueva, con el acompañamiento de la siempre recordada voz de Crescencio Camacho, y cuyas dos primeras estrofas dicen: Yo tengo un amigo que se llama Marco T./ pero cosa rara/ a él no le gusta bebé/ mas tengan cuidado muchachitas si lo ven/ no le gusta el trago/ pero mucho la mujé.- Tiene un bigotito piruetearero y socarrón / Mas les aseguro que nunca lo moja en ron/ Y sus cualidades él nunca las emplea mal/ Al hombre le dicen el ñero del terminal-.
CUANDO EL AMOR LLEGA ASÍ, DE ESA MANERA
Su cabello y bigotes color plomizo me traen a la memoria a los mejores actores de la época de oro del cine mexicano como Arturo de Córdova, El Indio Fernández y Luis Buñuel Portolés (español naturalizado mexicano), entre otros, quienes fueron filmados en blanco y negro para deleitar a centenares de generaciones en los años cincuenta, sesenta y setenta. Las mismas generaciones que iban a los teatros de cielos abiertos y cubiertos por un montón de estrellas en horas de la noche.“Allí, precisamente en uno de esos teatros, después de haber salido dos horas antes de una fiesta de cumpleaños, conocí con el mayor respeto a la que sería años más tarde mi esposa, Beatriz Elena Donado, quien me regaló 6 hermosos hijos, de los que sobreviven 5 y con quienes a veces sueño todavía acurrucándolos al pie de sus camas”.
CELIA CRUZ, DANIEL SANTOS, RENATO CAPRILES, ESTHER FORERO, SHAKIRA Y ANDRÉS CEPEDA
Markoté, con una rapidez pulida del tiempo que envidiaría cualquier joven de 15 años, me responde sobre los artistas de la vieja guardia y de hoy que más admira: “Celia Cruz, lo más grande que he conocido en la música. No porque haya sido mi amiga personal de tantos años, ni me haya regalado 17 corbatas que todavía conservo, ni porque me haya ofrecido, el día de mis cumpleaños, su concierto el 19 de septiembre de 1992 en el Estadio Metropolitano Roberto Flaco Meléndez, sino por su calidad. Daniel Santos, El Jefe, que con su voz nasal lo conquistó todo, musicalmente hablando, grabó de todo, y eso solo lo hace un grande.Renato Capriles, toda una institución del pentagrama musical latinoamericano. Ahí sigue vigente con su Orquesta Los Melódicos. Estercita Forero, por algo el colega Gustavo Castillo García la inmortalizó como La Novia de Barranquilla, y de Shakira te digo que es inmensa como artista y como persona, por eso la quieren en todo el mundo. Pasarán muchísimos años para que salga otra como ella. Otro muchacho muy bueno es Andrés Cepeda, ojo con él. Lo que quiero significar es que, a pesar de ser un amante empedernido de la música veterana, no soy ajeno a la nueva camada de artistas que están emergiendo en la farándula”.Como todo es intenso mientras dura la vida, y la misma vida es sutil en el imaginario del pueblo que se teje de acontecimientos sucedidos, al maestro Marco Tulio Barros Ariza, el mismo hombre que jamás ha utilizado los medios de comunicación para zaherir, agraviar o lanzar expresiones fuera de tono, le gustaría que lo recordaran con un acróstico tomado de las letras iniciales de sus nombres y apellidos:¡Mejor Tener en la vidaBastantesAmistades, corbatas, discos que cualesquiera otras cosas!
Markoté, un hombre de muchas corbatas y sonrisas
Ha sido director de Emisoras Unidas, jurado del Festival de Orquestas y, desde hace 35 años, relacionista de Los Melódicos. / Jairo Buitrago
Por Tito Sensación Mejía
Me dediqué por muchas horas, como el famoso detective Sherlock Holmes, a seguirle los pasos al veterano hombre de la radio y del periodismo Marco T. Barros Ariza, sin que él se diera cuenta de mi recorrido sigiloso de su casa a sus lugares de trabajo, y viceversa.Me llamó poderosamente la atención su andar seguro, recto, su jovialidad, su elegancia en el hablar, su fino humor al contestar efusivamente el saludo de muchas personas del común, de la radio, la televisión, lectores suyos, críticos y colegas que le abordaban y que, a decir verdad, le tienen un aprecio superlativo por las mismas manifestaciones que le exteriorizan y, por supuesto, su infaltable corbata (su colección pasa de miles, ya que las usa desde cuando hizo la primera comunión a la edad de 12 años, en la iglesia de Chiquinquirá), que combinaba con su vestimenta diaria y que lo hacían ver como en efecto es, un gentilhombre, o como dice el colega Pepe Sánchez: “Markoté es el caballero que encarna el espíritu del barranquillero antiguo, y del hombre de radio de antaño, reposado y elocuente, que ya le habían mostrado al mundo figuras con la calidad de Juan Eugenio Cañavera, Elías Pellet Buitrago, Alfonso Rosales Navarro, Edgardo de Castro y decenas más de coterráneos que se encargaron de demostrarle al país que Barranquilla fue la verdadera cuna de la civilización en Colombia”.
CARRERA BRILLANTE
Las horas nunca pasan en balde –me digo para mis adentros cuando llego a su residencia de la calle 75 No. 44- 56. Lo primero que hace es soltarme un “Primero Dios, bienvenido a mi casa, maestro Tito”, cuando los últimos rayos de un sol asustado por estos días lo iluminaban todo, enalteciendo momentáneamente con radiantes colores unas tonalidades que muy poco se están viendo en Barranquilla por la temporada invernal que nos azota.Enciendo la grabadora y su voz parece seguir el compás del señorío de tantos años: “Nací un miércoles 19 de septiembre de 1922, a las cuatro y treinta de la tarde, en la Calle Sello con la Carrera Concordia, barrio San Roque de Barranquilla, y allí crecí, pudiendo valorar rápido el significado de unos maltrechos conceptos en el mundo actual: trabajo, respeto y dignidad.Me inicié en esto del periodismo con tarjeta profesional 421 del M.E.N., en el año de 1954, en Cartagena de Indias, en la jefatura del Terminal, de donde obtuve una modesta pensión en 1967.Además, laboré en Emisoras Fuentes, al lado de los recordados periodistas Fat Lavalle, Napoleón Perea Castro, Melanio Porto Ariza y Édgar García Ochoa, el popular Flash, cubriendo deportes y farándula. Estando en la ciudad amurallada, fundé la famosa Orquesta del Terminal, descubrí al que sería años más tarde uno de los más grandes cantantes de Los Corraleros del Majagual, Eliseo Trabalenguas Herrera.Regreso a Barranquilla en 1968, me vinculo como Jefe de Producción de Discos Tropical, y posteriormente fui director de Emisoras Unidas. Luego creo el programa Candilejas por la ya desaparecida Onda Nueva, del gran amigo y colega Jaime El Coloso Jiménez. Más adelante, dirijo el programa Reportajes Espectaculares, por Emisora Atlántico, y en horas de la noche hago las veces de corrector de estilo y jefe de Redacción del Diario La Libertad, del apreciado Roberto Esper Rebaje.Desde el año 1993, realizo el programa Recuerdos con Markoté, hoy por Radio Tropical, los sábados de dos a tres de la tarde, antes por Radio Cultural Uniautónoma Estéreo. Soy relacionista público desde hace más de 35 años de la Orquesta Los Melódicos de Venezuela.He sido jurado en el Festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla. Participo en la sección ‘Los miércoles del recuerdo’ en el programa Satélite, que dirige Abel González Chávez por Emisora Atlántico, y escribo todos los jueves mi columna ‘¿Sabía Usted que...?’, en el periódico La Libertad”.
ESPECIE EN VÍAS DE EXTINCIÓN
Me atrevo a decir, sin exageración, que Markoté es una especie en vías de extinción dentro de las comunicaciones sociales por su capacidad, su jovialidad, su don de gentes, su vitalidad y, sobre todo, por su recia disciplina demostrada durante sus 88 años de vida: un hombre que jamás se ha llevado un trago de ron, cerveza, whisky o champaña a la boca, a pesar de recibir consuetudinariamente múltiples invitaciones de artistas, casas disqueras, eventos culturales… para asistir a sitios de Barranquilla, la Costa, Colombia y el exterior.En recompensa a esa repulsión por el alcohol, su amigo y médico de cabecera Antonio Saladen lo premió con una composición titulada: Markoté, la cual fue grabada en ritmo de fandango para el sello Curro por el maestro Manuel Villanueva, con el acompañamiento de la siempre recordada voz de Crescencio Camacho, y cuyas dos primeras estrofas dicen: Yo tengo un amigo que se llama Marco T./ pero cosa rara/ a él no le gusta bebé/ mas tengan cuidado muchachitas si lo ven/ no le gusta el trago/ pero mucho la mujé.- Tiene un bigotito piruetearero y socarrón / Mas les aseguro que nunca lo moja en ron/ Y sus cualidades él nunca las emplea mal/ Al hombre le dicen el ñero del terminal-.
CUANDO EL AMOR LLEGA ASÍ, DE ESA MANERA
Su cabello y bigotes color plomizo me traen a la memoria a los mejores actores de la época de oro del cine mexicano como Arturo de Córdova, El Indio Fernández y Luis Buñuel Portolés (español naturalizado mexicano), entre otros, quienes fueron filmados en blanco y negro para deleitar a centenares de generaciones en los años cincuenta, sesenta y setenta. Las mismas generaciones que iban a los teatros de cielos abiertos y cubiertos por un montón de estrellas en horas de la noche.“Allí, precisamente en uno de esos teatros, después de haber salido dos horas antes de una fiesta de cumpleaños, conocí con el mayor respeto a la que sería años más tarde mi esposa, Beatriz Elena Donado, quien me regaló 6 hermosos hijos, de los que sobreviven 5 y con quienes a veces sueño todavía acurrucándolos al pie de sus camas”.
CELIA CRUZ, DANIEL SANTOS, RENATO CAPRILES, ESTHER FORERO, SHAKIRA Y ANDRÉS CEPEDA
Markoté, con una rapidez pulida del tiempo que envidiaría cualquier joven de 15 años, me responde sobre los artistas de la vieja guardia y de hoy que más admira: “Celia Cruz, lo más grande que he conocido en la música. No porque haya sido mi amiga personal de tantos años, ni me haya regalado 17 corbatas que todavía conservo, ni porque me haya ofrecido, el día de mis cumpleaños, su concierto el 19 de septiembre de 1992 en el Estadio Metropolitano Roberto Flaco Meléndez, sino por su calidad. Daniel Santos, El Jefe, que con su voz nasal lo conquistó todo, musicalmente hablando, grabó de todo, y eso solo lo hace un grande.Renato Capriles, toda una institución del pentagrama musical latinoamericano. Ahí sigue vigente con su Orquesta Los Melódicos. Estercita Forero, por algo el colega Gustavo Castillo García la inmortalizó como La Novia de Barranquilla, y de Shakira te digo que es inmensa como artista y como persona, por eso la quieren en todo el mundo. Pasarán muchísimos años para que salga otra como ella. Otro muchacho muy bueno es Andrés Cepeda, ojo con él. Lo que quiero significar es que, a pesar de ser un amante empedernido de la música veterana, no soy ajeno a la nueva camada de artistas que están emergiendo en la farándula”.Como todo es intenso mientras dura la vida, y la misma vida es sutil en el imaginario del pueblo que se teje de acontecimientos sucedidos, al maestro Marco Tulio Barros Ariza, el mismo hombre que jamás ha utilizado los medios de comunicación para zaherir, agraviar o lanzar expresiones fuera de tono, le gustaría que lo recordaran con un acróstico tomado de las letras iniciales de sus nombres y apellidos:¡Mejor Tener en la vidaBastantesAmistades, corbatas, discos que cualesquiera otras cosas!
jueves, 4 de noviembre de 2010
FALLO DEL JURADO -QUINTO CONCURSO NACIONAL DE POESÍA ESTUDIANTIL INSTENALCO 2010
FALLO DEL QUINTO CONCURSO NACIONAL
DE POESÍA ESTUDIANTIL INSTENALCO 2010
El día domingo 31 de octubre de 2010, en La Casa de La Cultura de Santo Tomás, se reunió el Jurado del Quinto Concurso Nacional de Poesía Estudiantil 2010. El Jurado, integrado por Tatiana Guardiola Sarmiento, Licenciada en Idiomas de la Universidad del Atlántico. Especialista en Administración Educativa de la Universidad del Tolima. Columnista de opinión del periódico La Libertad; Pedro Conrado Cúdriz, sociólogo, poeta y crítico literario, y Julio Lara Orozco, poeta, abogado , después de leer los 79 trabajos llegados al certamen, de distintas instituciones educativas del país (Grados X y XI), decidió otorgar por unanimidad el Primer Puesto al poemario “UN POEMA DE VAMPIROS” firmado con el seudónimo de STARLA”. El Premio consiste en un millón de pesos ($ 1.000.000, o o) y la publicación de los poemas en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Igualmente el jurado decidió otorgar el segundo puesto al poemario: “UN SUEÑO IMPERFECTO” firmado con el seudónimo de “AGUSTINA FERNÁNDEZ”. El premio consistente en $ 200.000 y la publicación en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Además, el tercer puesto para el poemario “DESPLAZADOS” “firmado con el seudónimo de “AÍXA LOU DRAGO”. El premio es de $100.000 y la publicación en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Abiertas las plicas, el poemario ganador del primer Puesto corresponde a KIMBERLYN ESCOBAR ALTAMAR, alumna de Undécimo Grado del Colegio MAYOR DE BARRANQUILLA Y EL CARIBE de la ciudad de Barranquilla.
El segundo Puesto corresponde a JULIETH PAOLA MARTÍNEZ SÁNCHEZ, alumna de Undécimo Grado de la ESCUELA NORMAL SUPERIOR LA HACIENDA de la ciudad de Barranquilla.
Y el tercer lugar corresponde LORENA VANESSA DRAGO ARIZA, alumna de Undécimo Grado del INSTENALCO de la ciudad de Barranquilla.
Mención especial para el alumno Samuel Moreno Casadiego de décimo grado de LA ORDEN RELIGIOSA DE LAS ESCUELAS PÍAS Calasanz de Cúcuta, por su poemario “TIEMPO”, quien firmara con el seudónimo de ARENA Y FUEGO
El Jurado desea manifestar a las Directivas de INSTENALCO y al coordinador del evento literario, su interés en promover la literatura, sobre todo cuando este Concurso se seguirá convocando para bien de la escritura estética entre los estudiantes de la costa y Colombia. Y sinceramente, queremos expresar que la participación fluida y valiosa de estudiantes de todo el país en la creación poética, demuestra en cada joven un camino fértil y próspero hacia la lírica que busca en ella una auténtica forma de expresión original, divertida y de profundo crecimiento.
Encontrar un ganador resulta un oficio pretencioso, auscultar el alma de cada uno resulta imposible, intentamos tal vez hacer táctil la sensibilidad, creatividad que nos proporcionó la ventana de estos jóvenes hacia su visión de mundo y su particular forma de reinventarse.
Felicitaciones al artífice de esta propuesta: TITO MEJÍA SARMIENTO, a su rector MANUEL NARVÁEZ IGLESIAS, a su equipo de facilitadores y en fin, a toda la comunidad del INSTENALCO.
Firmado:
PEDRO CONRADO CUDRIZ TATIANA GUARDIOLA SARMIENTO JULIO LARA OROZCO
Dado en Santo Tomás, el día domingo 31 de octubre de 2010.
DE POESÍA ESTUDIANTIL INSTENALCO 2010
El día domingo 31 de octubre de 2010, en La Casa de La Cultura de Santo Tomás, se reunió el Jurado del Quinto Concurso Nacional de Poesía Estudiantil 2010. El Jurado, integrado por Tatiana Guardiola Sarmiento, Licenciada en Idiomas de la Universidad del Atlántico. Especialista en Administración Educativa de la Universidad del Tolima. Columnista de opinión del periódico La Libertad; Pedro Conrado Cúdriz, sociólogo, poeta y crítico literario, y Julio Lara Orozco, poeta, abogado , después de leer los 79 trabajos llegados al certamen, de distintas instituciones educativas del país (Grados X y XI), decidió otorgar por unanimidad el Primer Puesto al poemario “UN POEMA DE VAMPIROS” firmado con el seudónimo de STARLA”. El Premio consiste en un millón de pesos ($ 1.000.000, o o) y la publicación de los poemas en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Igualmente el jurado decidió otorgar el segundo puesto al poemario: “UN SUEÑO IMPERFECTO” firmado con el seudónimo de “AGUSTINA FERNÁNDEZ”. El premio consistente en $ 200.000 y la publicación en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Además, el tercer puesto para el poemario “DESPLAZADOS” “firmado con el seudónimo de “AÍXA LOU DRAGO”. El premio es de $100.000 y la publicación en la página Web del Colegio y en la revista Sembrando Semillas del INSTENALCO.
Abiertas las plicas, el poemario ganador del primer Puesto corresponde a KIMBERLYN ESCOBAR ALTAMAR, alumna de Undécimo Grado del Colegio MAYOR DE BARRANQUILLA Y EL CARIBE de la ciudad de Barranquilla.
El segundo Puesto corresponde a JULIETH PAOLA MARTÍNEZ SÁNCHEZ, alumna de Undécimo Grado de la ESCUELA NORMAL SUPERIOR LA HACIENDA de la ciudad de Barranquilla.
Y el tercer lugar corresponde LORENA VANESSA DRAGO ARIZA, alumna de Undécimo Grado del INSTENALCO de la ciudad de Barranquilla.
Mención especial para el alumno Samuel Moreno Casadiego de décimo grado de LA ORDEN RELIGIOSA DE LAS ESCUELAS PÍAS Calasanz de Cúcuta, por su poemario “TIEMPO”, quien firmara con el seudónimo de ARENA Y FUEGO
El Jurado desea manifestar a las Directivas de INSTENALCO y al coordinador del evento literario, su interés en promover la literatura, sobre todo cuando este Concurso se seguirá convocando para bien de la escritura estética entre los estudiantes de la costa y Colombia. Y sinceramente, queremos expresar que la participación fluida y valiosa de estudiantes de todo el país en la creación poética, demuestra en cada joven un camino fértil y próspero hacia la lírica que busca en ella una auténtica forma de expresión original, divertida y de profundo crecimiento.
Encontrar un ganador resulta un oficio pretencioso, auscultar el alma de cada uno resulta imposible, intentamos tal vez hacer táctil la sensibilidad, creatividad que nos proporcionó la ventana de estos jóvenes hacia su visión de mundo y su particular forma de reinventarse.
Felicitaciones al artífice de esta propuesta: TITO MEJÍA SARMIENTO, a su rector MANUEL NARVÁEZ IGLESIAS, a su equipo de facilitadores y en fin, a toda la comunidad del INSTENALCO.
Firmado:
PEDRO CONRADO CUDRIZ TATIANA GUARDIOLA SARMIENTO JULIO LARA OROZCO
Dado en Santo Tomás, el día domingo 31 de octubre de 2010.
lunes, 18 de octubre de 2010
Crónica sobre GUSTAVO CASTILLO GARCÍA, LATITUD, EL HERALDO 4 DE AGOSTO 2010
Siempre seré el número 1: Gustavo Castillo García
“Inventé la cuña ‘Tarde o temprano su radio será un Phillips y Murcia se lo vende’: Marcos Pérez me fregó porque sacó otra agregándole. ‘Philco se lo fía”, recuerda Gustavo Castillo. / Foto Jairo Buitrago
Por Tito ‘Sensación’ Mejía
Con su chispeante buen humor, Gustavo Castillo García recuerda que él nació “en Magangué, la tierra del coroncoro muelón, pero los mejores momentos de mi vida han transcurrido en Barranquilla, en donde siempre seré el número uno en el periodismo radial, y ni hablar del peluquín, doña Obdulia”.Era, en esos años de 1960 a 1990, el dueño de la sintonía radial. Además, cuña que se convirtiera en éxito era producto del talento de este genial locutor.La cita estaba planeada con tres días de antelación para un día de septiembre a las nueve de la mañana, gracias a los contactos de los colegas Eduardo Hernández Vega, Julio Castaño Bossio y Pepe Sánchez.Hicimos sonar el timbre en tres ocasiones en la casa marcada con el número 64-36 de la calle 79, en el barrio Paraíso de Barranquilla, antes de que apareciera Gustavo Castillo García en compañía de Jorge Iván, uno de los seis hijos del matrimonio con la agraciada dama manizalita Ruth Valencia de Castillo. Tarde o temprano. En la amplia sala de su casa se exhiben hoy estratégicamente varias clases de aquellos radios de la época de oro de las emisoras radiales, sobre todo uno marca Phillips, “el mismo de… Tarde o temprano su radio será un Phillips y Murcia se lo vende en la calle de Jesús”, como decía el jingle grabado con la voz del carismático hombre de radio nacido el 5 de marzo de 1932 en Magangué, Bolívar. Se miró azaroso en el espejo grande que cuelga en la pared de la sala como retrotrayendo al hombre bohémico de 30 años atrás, que como casi todo hombre caribe se pegaba sus escapadas porque no era ningún santo, pero eso sí, no abandonaba para nada su exitosa labor periodística. Según algunos de sus colegas más allegados como Rafael Sarmiento Coley y Ricardo Díaz De la Rosa: “Paralizaba, más que todo en la mañana, a la ciudad y sus alrededores con su noticiero ‘La Costa en Noticias’.Este ícono de la radio colombiana, hoy retirado en sus cuarteles de invierno, acaparaba una influyente audiencia producto de su inigualable manera de leer las noticias, ornadas con inigualable chispa humorística, un poco de sensacionalismo y expectativas que al fin y al cabo le sirvió para realizar varias campañas en pro de Barranquilla, como la adquisición de nuevas máquinas para el Cuerpo de Bomberos, construcción de escuelas, donación de sillas de ruedas y hasta féretros para la gente de bajos recursos.Hombre de partido. Durante la entrevista luce un pantalón blanco con suéter rojo, haciendo alusión al Partido Liberal al que ha pertenecido desde hace mucho tiempo. Se mira un poco asombrado el tinturado negro de sus cabellos, y siente inmensa felicidad ante la solicitud de la entrevista para EL HERALDO, órgano informativo que lee sagradamente todas las mañanas, y la que toma como un reconocido homenaje a su carrera profesional: “¡Nojoda!, al fin se acordaron de mí”, dice con una sonrisa de felicidad plena en su rostro.Los pininos. “Me inicié como locutor en Transmisora Caldas de Manizales. No preciso la fecha exacta, solo recuerdo que estaba en la plenitud de mi juventud. Cuatro años después me vine para Barranquilla contratado por el empresario antioqueño Gustavo Cardona Agudelo, quien me vinculó a Emisoras Variedades. Después pasé a la Cadena Radial del Caribe (CRC), de Hernando Francisco Bossa. Luego estuve en Riomar de Todelar, La Voz de la Patria, de los hermanos Vasallo, unos italianos que lograron imponerle a su emisora un sonido con tonalidad perfecta, a pesar de estar en amplitud modulada. En La Voz de la Patria duré alrededor de 11 años. Estuve vinculado también a Radio Libertad, de don Roberto Esper Rebaje; Emisoras ABC y Radio Reloj de la cadena Caracol, entre otras estaciones radiales”. Su agitada vida radial no se limitó al simple oficio de ‘locutor de cabina’. También dejó una brillante impronta en la animación de programas en vivo. ¿Quién no recuerda, por ejemplo, ‘Aquí la Costa’, ‘La Tómbola Murcia’ o ‘Las cosas de mi tierra’?, programas que fueron creados y dirigidos por este fabuloso hombre de la radio colombiana, de donde surgieron grandes figuras de la décima, el humor y el canto como Manuel Rodríguez, Rodriguito; Orfelio Lara, Facundo Arzuza, Gabriel Segura, Luis Bernal, Mingo Martínez, el compae Manué, Nelson Pinedo, Alci Acosta y la queridísima Esther Forero, la gran compositora e intérprete de muchos éxitos, a quien bautizó como La novia de Barranquilla, cometiendo de paso, en uno de esos chispazos suyos, un gazapo idiomático que hasta hoy ningún filólogo o lingüista se ha atrevido a contradecir en cuanto a su género, siendo que novia y Barranquilla, pertenecen al femenino.Castillo García recuerda que “un domingo, cuando presentaba el programa en el radioteatro de La Voz de La Patria, llegó Esthercita Forero vestida toda de blanco, y sin pensarlo dos veces dije a los presentes y oyentes: “Con ustedes, la novia de Barranquilla, Esther Forero… y así se quedó para siempre”.Cuando se le pregunta por el colega a quien más agradezca por algún aporte en su carrera de locutor, por momentos se queda pensativo, cierra los ojos y se agarra el bigote con su mano derecha para responder: “Hay un hombre que yo quiero muchísimo. Ese es Ventura Díaz Mejía. Me tendió la mano cuando más lo necesitaba. Con el actual Embajador de Colombia en Jamaica fundé el ‘Diario hablado’ (la manta que no respeta pinta). También aprecio a Édgar Perea Arias, Abel González Chávez, Tomás Barraza Manotas, con quienes formé, siendo su director, aquel famoso grupo cuyo eslogan era: ¡Tranquilos, que el equipo gana!Sobre el Carnaval tiene una anécdota que nunca olvida. “Cuando la reina fue la inolvidable Julieta Deivis Pereira, bajo los efectos de un guayabo trepidante le hice un inolvidable estribillo o lema: “En los carnavales de Julieta que nadie más se meta”, que más tarde se convirtió en una recordada canción grabada por los Hermanos Martelo”.Ficción futuristaEn medio del diálogo empieza a recordar episodios de su infancia. Su voz parece esconderse entre la fragilidad de las palabras, como una ilusión de espesa hojarasca que apresa madrugadas mezquinas de su tierra natal, allá por los años cincuenta, cuando bajo la misma luz de los primeros rayos del sol, los pescadores del río Magdalena se disputaban la subienda de enero y febrero en un alucinante portal caribeño que envidiaría hasta el más desprevenido poeta.Entonces, saca fuerzas del diafragma como lo hacía delante del micrófono: “Les recomiendo a los nuevos colegas que se preparen, que lean, que se informen, para que mañana más tarde no les metan el dedo en la boca.Que se lean las veces que quieran ‘Cien años de Soledad’, de Gabriel García Márquez, donde se plantea magistralmente una realidad ficticia o una ficticia realidad, y otra novela muy hermosa: ‘Un mundo feliz’, de Aldous Huxley, donde uno puede capturar al vuelo una ficción futurista de carácter visionario y pesimista de una sociedad regida por un sistema de castas, y donde se imagina una sustancia o droga llamada soma, utilizada con fines totalitarios”.
TITO SENSACIÓN MEJÍA
“Inventé la cuña ‘Tarde o temprano su radio será un Phillips y Murcia se lo vende’: Marcos Pérez me fregó porque sacó otra agregándole. ‘Philco se lo fía”, recuerda Gustavo Castillo. / Foto Jairo Buitrago
Por Tito ‘Sensación’ Mejía
Con su chispeante buen humor, Gustavo Castillo García recuerda que él nació “en Magangué, la tierra del coroncoro muelón, pero los mejores momentos de mi vida han transcurrido en Barranquilla, en donde siempre seré el número uno en el periodismo radial, y ni hablar del peluquín, doña Obdulia”.Era, en esos años de 1960 a 1990, el dueño de la sintonía radial. Además, cuña que se convirtiera en éxito era producto del talento de este genial locutor.La cita estaba planeada con tres días de antelación para un día de septiembre a las nueve de la mañana, gracias a los contactos de los colegas Eduardo Hernández Vega, Julio Castaño Bossio y Pepe Sánchez.Hicimos sonar el timbre en tres ocasiones en la casa marcada con el número 64-36 de la calle 79, en el barrio Paraíso de Barranquilla, antes de que apareciera Gustavo Castillo García en compañía de Jorge Iván, uno de los seis hijos del matrimonio con la agraciada dama manizalita Ruth Valencia de Castillo. Tarde o temprano. En la amplia sala de su casa se exhiben hoy estratégicamente varias clases de aquellos radios de la época de oro de las emisoras radiales, sobre todo uno marca Phillips, “el mismo de… Tarde o temprano su radio será un Phillips y Murcia se lo vende en la calle de Jesús”, como decía el jingle grabado con la voz del carismático hombre de radio nacido el 5 de marzo de 1932 en Magangué, Bolívar. Se miró azaroso en el espejo grande que cuelga en la pared de la sala como retrotrayendo al hombre bohémico de 30 años atrás, que como casi todo hombre caribe se pegaba sus escapadas porque no era ningún santo, pero eso sí, no abandonaba para nada su exitosa labor periodística. Según algunos de sus colegas más allegados como Rafael Sarmiento Coley y Ricardo Díaz De la Rosa: “Paralizaba, más que todo en la mañana, a la ciudad y sus alrededores con su noticiero ‘La Costa en Noticias’.Este ícono de la radio colombiana, hoy retirado en sus cuarteles de invierno, acaparaba una influyente audiencia producto de su inigualable manera de leer las noticias, ornadas con inigualable chispa humorística, un poco de sensacionalismo y expectativas que al fin y al cabo le sirvió para realizar varias campañas en pro de Barranquilla, como la adquisición de nuevas máquinas para el Cuerpo de Bomberos, construcción de escuelas, donación de sillas de ruedas y hasta féretros para la gente de bajos recursos.Hombre de partido. Durante la entrevista luce un pantalón blanco con suéter rojo, haciendo alusión al Partido Liberal al que ha pertenecido desde hace mucho tiempo. Se mira un poco asombrado el tinturado negro de sus cabellos, y siente inmensa felicidad ante la solicitud de la entrevista para EL HERALDO, órgano informativo que lee sagradamente todas las mañanas, y la que toma como un reconocido homenaje a su carrera profesional: “¡Nojoda!, al fin se acordaron de mí”, dice con una sonrisa de felicidad plena en su rostro.Los pininos. “Me inicié como locutor en Transmisora Caldas de Manizales. No preciso la fecha exacta, solo recuerdo que estaba en la plenitud de mi juventud. Cuatro años después me vine para Barranquilla contratado por el empresario antioqueño Gustavo Cardona Agudelo, quien me vinculó a Emisoras Variedades. Después pasé a la Cadena Radial del Caribe (CRC), de Hernando Francisco Bossa. Luego estuve en Riomar de Todelar, La Voz de la Patria, de los hermanos Vasallo, unos italianos que lograron imponerle a su emisora un sonido con tonalidad perfecta, a pesar de estar en amplitud modulada. En La Voz de la Patria duré alrededor de 11 años. Estuve vinculado también a Radio Libertad, de don Roberto Esper Rebaje; Emisoras ABC y Radio Reloj de la cadena Caracol, entre otras estaciones radiales”. Su agitada vida radial no se limitó al simple oficio de ‘locutor de cabina’. También dejó una brillante impronta en la animación de programas en vivo. ¿Quién no recuerda, por ejemplo, ‘Aquí la Costa’, ‘La Tómbola Murcia’ o ‘Las cosas de mi tierra’?, programas que fueron creados y dirigidos por este fabuloso hombre de la radio colombiana, de donde surgieron grandes figuras de la décima, el humor y el canto como Manuel Rodríguez, Rodriguito; Orfelio Lara, Facundo Arzuza, Gabriel Segura, Luis Bernal, Mingo Martínez, el compae Manué, Nelson Pinedo, Alci Acosta y la queridísima Esther Forero, la gran compositora e intérprete de muchos éxitos, a quien bautizó como La novia de Barranquilla, cometiendo de paso, en uno de esos chispazos suyos, un gazapo idiomático que hasta hoy ningún filólogo o lingüista se ha atrevido a contradecir en cuanto a su género, siendo que novia y Barranquilla, pertenecen al femenino.Castillo García recuerda que “un domingo, cuando presentaba el programa en el radioteatro de La Voz de La Patria, llegó Esthercita Forero vestida toda de blanco, y sin pensarlo dos veces dije a los presentes y oyentes: “Con ustedes, la novia de Barranquilla, Esther Forero… y así se quedó para siempre”.Cuando se le pregunta por el colega a quien más agradezca por algún aporte en su carrera de locutor, por momentos se queda pensativo, cierra los ojos y se agarra el bigote con su mano derecha para responder: “Hay un hombre que yo quiero muchísimo. Ese es Ventura Díaz Mejía. Me tendió la mano cuando más lo necesitaba. Con el actual Embajador de Colombia en Jamaica fundé el ‘Diario hablado’ (la manta que no respeta pinta). También aprecio a Édgar Perea Arias, Abel González Chávez, Tomás Barraza Manotas, con quienes formé, siendo su director, aquel famoso grupo cuyo eslogan era: ¡Tranquilos, que el equipo gana!Sobre el Carnaval tiene una anécdota que nunca olvida. “Cuando la reina fue la inolvidable Julieta Deivis Pereira, bajo los efectos de un guayabo trepidante le hice un inolvidable estribillo o lema: “En los carnavales de Julieta que nadie más se meta”, que más tarde se convirtió en una recordada canción grabada por los Hermanos Martelo”.Ficción futuristaEn medio del diálogo empieza a recordar episodios de su infancia. Su voz parece esconderse entre la fragilidad de las palabras, como una ilusión de espesa hojarasca que apresa madrugadas mezquinas de su tierra natal, allá por los años cincuenta, cuando bajo la misma luz de los primeros rayos del sol, los pescadores del río Magdalena se disputaban la subienda de enero y febrero en un alucinante portal caribeño que envidiaría hasta el más desprevenido poeta.Entonces, saca fuerzas del diafragma como lo hacía delante del micrófono: “Les recomiendo a los nuevos colegas que se preparen, que lean, que se informen, para que mañana más tarde no les metan el dedo en la boca.Que se lean las veces que quieran ‘Cien años de Soledad’, de Gabriel García Márquez, donde se plantea magistralmente una realidad ficticia o una ficticia realidad, y otra novela muy hermosa: ‘Un mundo feliz’, de Aldous Huxley, donde uno puede capturar al vuelo una ficción futurista de carácter visionario y pesimista de una sociedad regida por un sistema de castas, y donde se imagina una sustancia o droga llamada soma, utilizada con fines totalitarios”.
TITO SENSACIÓN MEJÍA
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